En Mar del Plata, durante el último mes se cometieron cinco ataques por parte de un grupo neonazi que se hace llamar Bandera Negra. Las víctimas fueron homosexuales, bolivianos, punks, travestis y prostitutas.

“No son peleas callejeras entre tribus urbanas. Son crímenes de odio”, aseguró en diálogo con Infonews el presidente de la Asociación Civil Ateos Mar del Plata, Fernando Lozada: “Hace un año, a mí me amenazaron con degollarme”, recordó.

"Están fortalecidos por la coyuntura electoral”

La mayoría de las personas que integran este grupo neonazi son jóvenes germanófilos, aunque se definen como nacionalistas. Entrenan en el mismo gimnasio y realizan Vale Todo: un tipo de combate muy violento en donde se aplican artes marciales o deportes de contacto.

La escalada de violencia en Mar del Plata venía desde hace tiempo. Pero en los últimos meses, los ataques se multiplicaron: dos jóvenes punk fueron brutalmente golpeados con caños plásticos rellenos de cemento. Javier Andrés Moreno, titular de la Asociación Marplatense de Derechos por la Igualdad (AMADI), fue amenazado de muerte. Un mural homenaje a Madres de Plaza de Mayo fue escrachado con pintadas fascistas. “Fuera Bolivia de Salta” fue otra de las pintadas que se realizaron en la fachada de la Casa de Residentes Bolivianos. 

Los atacantes llevan tatuajes con cruces esvásticas, águilas y el símbolo de los Servicios de Inteligencia nazi.

El núcleo duro de Bandera Negra son unas quince personas, aunque la agrupación tiene muchos adherentes no activos. Varios de sus integrantes se formaron en el Frente de Skinhead de Buenos Aires (FSBA) y llevan tatuajes con cruces esvásticas, águilas y el símbolo de los Servicios de Inteligencia nazi.

La impunidad con la que actúa Bandera Negra es, por lo menos, llamativa: si bien los ataques se realizan por la noche, lo hacen en La Perla, una zona muy concurrida en Mar del Plata. “El Rusito“ y Alan son dos de los atacantes más conocidos del grupo y publican imágenes y videos de sus acciones en las redes sociales. Desde esas plataformas aseguran que van a “limpiar la lacra que hay en la sociedad“. Entre sus intimidaciones, suelen acercarse a jóvenes rastas, punk o militantes LGTB y los obligan a hacer el saludo de Hitler.  

Garantía de impunidad

Mar del Plata es conocida como la Ciudad Feliz. Cada verano miles de turistas de todo el país llegan para disfrutar de sus playas. Es famosa por su oferta teatral, por los helados, churros y por su gastronomía en general. Sin embargo, un rebrote de fascismo amenaza con opacar todo el brillo de La Feliz.

Fernando Lozada, de Ateos Mar del Plata, aseguró a Infonews que los agresores pertenecen a “grupos que conocemos hace tiempo. Antes eran de diferentes sectores y ahora están actuando en conjunto, fortalecidos por la coyuntura electoral”. Hace referencia al intendente electo de Mar del Plata, Carlos Arroyo, de Cambiemos. Antes de llegar a la Municipalidad, Arroyo, fue director de la Escuela Media Nº2 “en cuya oficina tenía emblemas nazis, motivo por el cual fue repudiado por la DAIA”, contaron desde la Asociación Marplatense de Derechos por la Igualdad.

Para el director de Derechos Humanos de la comuna de General Pueyrredón, José Luis Zerillo, "la situación se está desmadrando, el contexto político que se ha vivido en las últimas semanas los ha envalentonado y sienten que pueden actuar así”.

Carlos Arroyo está vinculado a una persona que muchos señalan como supuesto mentor de estas agrupaciones neonazis: Carlos Pampillón. Su nombre resonó luego del Encuentro Nacional de Mujeres de Mar del Plata. Pampillón fue señalado como quien habría organizado al grupo de ultracatólicos que se colocaron en las escalinatas de la Catedral Metropolitana para “custodiarla” ante la presencia de mujeres que reclamaban por sus derechos. 

Pampillón es también el fundador del Foro Nacional Patriótico y en la ciudad costera su nombre se hizo conocido luego de que irrumpiera en una cesión del Concejo Deliberante de Mar del Plata para repudiar el retiro del cuadro del capitán de fragata Pedro Edgardo Giachino. La iniciativa para que el retrato de Giachino no compartiera el mismo espacio con otros ex combatientes y los rostros de 436 desaparecidos marplatenses, se fundamentó en denuncias que lo señalaban como torturador y represor durante la última dictadura militar. En ese entonces, el intendente electo Carlos Arroyo, votó en contra de retirar el cuadro. Ahora, con Arroyo en la intendencia, aumentó el temor a que Bandera Negra sienta mayor libertad para actuar.

Suelen acercarse a jóvenes rastas, punk o militantes LGTB y los obligan a hacer el saludo de Hitler.

Rosana Annessi es militante de Hijos Resiste y fue una de las tres mujeres que quedaron detenidas dentro de la Catedral durante la marcha del Encuentro Nacional de Mujeres. “Esta gente está saliendo desde debajo de las baldosas gracias al nuevo intendente: se sienten respaldados por Arroyo. Lo que vivimos es un rebrote. Estaban agazapados”, aseguró a Infonews. 

Mientras los marplatenses viven con temor la noticia de cada nuevo ataque, Bandera Negra ocupa espacios públicos de la ciudad. Plaza España, por ejemplo, es uno de los sitios donde se reúnen con un espíritu privatistas: echan del parque a toda persona que no pertenezca a su grupo. “Fascismo es libertad” escribieron en otra de las plazas que han ocupado a fuerza de amenazas e intimidaciones. En ese marco, organizaciones sociales de La Feliz realizarán el domingo próximo un festival para repudiar los ataques. “Nos estamos organizando para resistir. Estamos complicados de verdad”, aseguró Annessi, detenida en la Catedral durante el Encuentro de Mujeres y acusada de estar “presa por puta”.