La terminal ferroviaria de Constitución se convirtió por una tarde en un multitudinario espacio de discusión e intercambio político con un disparador común: el futuro de la investigación científica y tecnológica en el país. A 11 días del balotaje que definirá el rumbo de la Argentina, becarios del Conicet, docentes universitarios y profesionales de otros institutos de investigación, como el INTA, realizaron ayer una jornada de debate en apoyo de las políticas públicas en materia de Ciencia y Tecnología.

La actividad, que ocupó durante varias horas el hall central de la estación de la línea Roca, tuvo un inequívoco sentido de apoyo a la candidatura presidencial de Daniel Scioli. Los guardapolvos de los hombres de ciencia –algunos portaban carteles hechos a mano con consignas como “trabajador científico repatriado”- convivían con el trajinar apresurado de peones y obreros que querían volver rápido a sus casas, vecinos de la zona sur del Conurbano que ingresaban despaciosamente a la CABA, y volanteros que repartían folletos de los comercios cercanos, retrató Tiempo Argentino.

“Somos 6000 personas y 15 universidades nacionales en todo el país que decidimos llevar adelante esta jornada nacional por la ciencia, la tecnología y la educación. Nos reunió el hecho de que los economistas de Cambiemos hayan dicho abiertamente que iban a devaluar, que las paritarias estaban mal y que hay demasiados empleados públicos. Cuando eso pasa, desaparece la industria y si desaparece la industria, la ciencia deja de tener buena parte de su sentido”, aseguró en diálogo con Tiempo uno de los organizadores, el economista Demian Panigo, director del Centro de Innovación de los Trabajadores (CITRA). La jornada se completó con una radio abierta y un cronograma de charlas públicas de las que participaron el sociólogo Carlos Girotti, José Schulman, el ensayista Ricardo Forster y Héctor Otegui, titular de la empresa INVAP.

La jornada comenzó a las 15 y se extendió hasta el final de la tarde, en la hora pico del regreso de los trabajadores a sus hogares en el sur del Conurbano. La autoconvocatoria había sido organizada bajo la consigna “Dos modelos de ciencia y educación, dos modelos de país”. En el centro de la estación, debajo del cartel electrónico que indica los horarios de los trenes, se habían montado varios gazebos, una pantalla gigante y una serie de stands. Tras los pupitres atendían investigadores –en su mayoría de 30 y 40 años de edad- que explicaban con objetos concretos, como una cacerola con agua, o una linterna con láser verde, el funcionamiento de tecnologías y soportes de comunicación bien actuales, como la fibra óptica. Buena parte de los científicos portaba pins azules con la leyenda “yo voto a Daniel Scioli”.

“Estamos explicando cómo viaja la luz a través de un chorro de agua y, con ese ejemplo, demostramos cuál es el mecanismo de la fibra óptica”, comentó a este diario el físico Matías Risaro (27 años), becario del CONICET y operario en un laboratorio de láser y reacciones moleculares. “Los científicos coincidimos en que se deben mantener las políticas de ciencia y tecnología, por eso llamamos a votar al FPV, porque en el duelo entre país industrial versus país agroexportador se dirime el futuro de la ciencia y la tecnología. Si uno quiere tener un país industrial, va a necesitar de la ciencia y la tecnología”, planteó Risaro, quien durante varias horas estuvo rodeado por pasajeros de la línea Roca que escuchaban sus explicaciones desbordantes de didáctica. Uno de los rasgos visibles de la jornada era el tesón que ponían docentes y científicos al dialogar con los usuarios del tren que no habían votado por Scioli en la elección del 25 de octubre. La mayoría lo había hecho por Sergio Massa.

“Los votantes de Massa se están quejando de que (desde el FPV) se los trata de pelotudos. Si se los escucha con atención, que es lo que hay que hacer, terminan reconociendo la posibilidad de dialogar de modo coherente y racional. Es lo que me pasó a mí”, relató la socióloga Verónica Giménez (46 años), investigadora del CONICET, tras invertir 25 minutos en una charla mano a mano con un votante del Frente Renovador. “Hay gente que está bastante enojada con una cosa que mencionan como de ‘prepoteo’. Hay cansancio y enojo con ciertos, digamos, ‘modales’. También escuché gente enojada, que había votado por (María Eugenia) Vidal pero que ahora dicen estar de acuerdo con muchas políticas del kirchnerismo”, se explayó Giménez en diálogo con este diario.