Lo que fue un intento de homicidio, quisieron hacerlo pasar por un caso de violencia de género. Con la víctima postrada en un hospital sin el bazo, un testículo y una bala que le penetró la médula ósea, insistieron con que tenía un arma. Hasta aseguraron que había escapado corriendo. Las pericias demostraron que Lucas Cabello no estaba armado y en la escena hallaron tres vainas gatilladas por el agente Ricardo Ayala, que sigue detenido. Todo indica que la negación está institucionalizada en la Metropolitana. Tal es así, que horas antes del intento de fusilamiento a un joven pobre de la periferia de la Ciudad, la cúpula y  sus integrantes festejaban sus primeros cinco años en la calle celebrando la Semana del Cadete reprimiendo una protesta laboral, entre otros simulacros. La idea de una policía nueva, cercana a la sociedad y sin vicios, quedaría sólo en buenas intenciones.

"El discurso público del oficialismo de la Ciudad habla de un modelo policial que hay que replicar en la provincia de Buenos Aires, pero en verdad es una fuerza que repite los mismos problemas de las otras policías porque en gran medida está integrada por sus ex agentes", detalló a Tiempo Argentino Manuel Tufró, coordinador del equipo de Seguridad Democrática y Violencia Institucional del Centro de Estudios Legales y Sociales, quien coincide con otros representantes de organismos de los Derechos Humanos y referentes kirchneristas al sostener que "se perdió una oportunidad histórica de crear una policía de proximidad y de diálogo, tal como se había discutido previamente entre todos los espacios políticos".

Ejecuciones 

El CELS es una de las entidades que realiza un seguimiento estadístico de la Metropolitana. "Desde fines de 2010, tenemos registradas 28 muertes en manos de los metropolitanos en todas sus variantes. Seis de esos asesinatos fueron ejecuciones, ya que no hubo ningún tipo de enfrentamiento", continuó Tufró. Se trata de los casos de Rose Marie Chuña, Bernardo Salguero, Bruno Pappa, Ezequiel Liri Foppiano, Roberto Autero y Carlos Calizza.

Los dos primeros crímenes ocurrieron durante el operativo conjunto entre la Federal y la Metropolitana para desalojar el Parque Indoamericano en diciembre de 2010. Ese fue el bautismo de fuego de la flamante fuerza donde también resultaron heridas otras cinco personas. Las balas eran de plomo y, por ahora, los más de 40 agentes sospechados fueron sobreseídos o beneficiados por falta de pruebas.

El crimen de Ezequiel Foppiano, de 24 años, ocurrió cuando junto a su madre Mariel habían viajado desde Ezeiza a Parque Chacabuco, para que el joven tuviera una entrevista laboral en una remisería.

Bruno Pappa tenía 25 años cuando en la mañana del 8 de septiembre de 2011 le arrebató, a bordo de una bicicleta, el bolso al agente Fabián Álvarez, de 29, en Chacarita. En el juicio contra el policía, el primero a raíz de un caso de gatillo fácil cometido por La Metropolitana, se comprobó que Álvarez efectuó un primer disparo que dio en su bolso. Luego, dos personas lograron tumbar a Pappa. Entonces, el policía lo retuvo y lo ejecutó a una distancia de diez centímetros de su cara. En los bolsillos de Pappa fue encontrada una réplica de un arma. Álvarez fue condenado a perpetua pero permanecerá en libertad hasta que el fallo quede firme.

El crimen de Ezequiel Foppiano, de 24 años, ocurrió el 22 de noviembre de 2012, cuando junto a su madre Mariel habían viajado desde Ezeiza a Parque Chacabuco, para que el joven tuviera una entrevista laboral en una remisería. El policía Alejandro Singlande lo habría confundido con un delincuente y lo mató de un balazo en un confuso episodio.

En la madrugada del 29 de agosto de 2013, Juan Carlos Calizza, de 27 años, fue asesinado de dos tiros en el pecho cuando le fue a reclamar una deuda a Humberto Benítez, quien estaba en su casa de Lanús junto a Rubén Cardozo, de 28. Este último integraba la Dirección de Investigaciones Complejas de la Policía Metropolitana y no dudó en abrir fuego para poner fin a la discusión.

Roberto Autero, de 16 años, fue ejecutado de un balazo en la nuca en la madrugada del 7 de febrero de este año. Estaba con otros tres chicos cuando intentó romper el vidrio del auto del policía Sebastián Ezequiel Torres, estacionado en el Parque Rivadavia. "El agente, que está bajo tratamiento psiquiátrico, todavía no fue indagado por la justicia", resumió a este diario el legislador del Movimiento Seamos Libres, Pablo Ferreyra, quien hizo público el caso junto a las autoridades del Centro Educativo Isauro Arancibia, donde la víctima estudiaba.

"Un caso como el de Lucas Cabello no está dentro de esta estadística de ejecuciones, sino que estaría entre los más de 100 heridos por la Metropolitana. Este registro es aún menos confiable porque los medios no suelen informar sobre baleados", completó Manuel Tufró.

Nehuén Rodríguez tenía 18 años y, casualmente, vivía a la vuelta de la casa de Cabello, en La Boca. El 15 de diciembre del año pasado salió de su casa con su moto cuando un patrullero de la Metropolitana, sin luces ni sirenas y alta velocidad, pasó un semáforo en rojo y lo chocó. A pesar de llevar su casco, el joven fue arrastrado varios metros y murió unas dos horas después en el hospital.

Historia represiva

La Metropolitana fue creada en 2008 y los primeros agentes salieron a patrullar las calles recién dos años más tarde. Desde ese momento, coleccionó una serie de hechos violentos como el acompañamiento de las topadoras que en junio de 2010 arrasaron 21 puestos en Liniers. A fines de ese año, se produjo el desalojo del Indoamericano.

En abril de 2012, los vecinos de la Villa 31 fueron reprimidos por cortar la autopista Illia en reclamo de subsidios y soluciones habitacionales. El verano de 2013 también sintieron las balas de goma los vecinos y feriantes de Parque Centenario, donde además resultó herida una periodista.

En marzo de ese año también desalojaron el Centro Cultural San Martín, donde artistas y dirigentes llevaban una negociación con el ministro de Cultura de la Ciudad, Hernán Lombardi. Tres personas fueron heridas con balas de plomo; un mes más tarde, ocurrió el triste episodio en el Hospital Borda.

En agosto del año pasado, se registró el violento desalojo del Barrio Papa Francisco de Villa Lugano, donde fueron heridos los legisladores Pablo Ferreyra y José Cruz Campagnoli, de Nuevo Encuentro, entre otros.

A mediados de este año, la militante trans Diana Sacayan –asesinada en octubre en su departamento de Caballito- también sufrió el amedrentamiento, sin ningún tipo de justificación, cuando estaba por tomar un colectivo.

El legislador Campagnoli señaló a Tiempo que luego de "presenciar varios procedimientos puedo dar cuenta de que esta violencia individual ejercida por los agentes goza de cierta impunidad o tolerancia por la fuerza en su conjunto y de cobertura política. Tengo la triste sensación de que la Policía Metropolitana es peligrosa para la sociedad".

Jurisdicción

La Policía  Metropolitana tiene jurisdicción en la Comuna 4 (Parque Patricios, La Boca, Barracas y Nueva Pompeya); la Comuna 12 (Saavedra, Villa Urquiza, Coghlan y Villa Pueyrredón); y la Comuna 15 (Agronomía, Villa Ortúzar, Chacarita, Paternal, Villa Crespo y Parque Chas). Además, están apostados en los subtes, metrobuses, corredores turísticos, eventos multitudinarios y en La Recoleta, entre otras zonas. De los 5700 efectivos que integran la fuerza, sólo 2000 pasaron por el Instituto Superior de Seguridad Pública, el universo restante proviene en un 70% de la Policía Federal, un 20% de la Bonaerense y la lista se completa con ex gendarmes, prefectos e integrantes del Ejército y la Marina.