La imagen se viralizó en las redes sociales en las últimas horas. Según consignó Tiempo Argentino, el flyer muestra a Daniel Scioli con su brazo derecho en alto -el que perdió en el accidente cuando competía en motonáutica- pero con una particularidad, que es la clave de la escena. En la ilustración, el contorno del brazo derecho está formado por decenas de personas, banderas argentinas y pequeños corazones. Y el dibujo se remata con una frase: "La campaña que hizo el pueblo". Ese retrato de la figura de Scioli que se completa con siluetas de individuos se convirtió en el mejor símbolo del protagonismo espontáneo de miles y miles de argentinos que asumieron el desafío de defender sus derechos. La ola popular de apoyo a la fórmula Scioli-Zannini se hizo notar en las plazas, en las calles, en los festivales bajo la consigna "Amor sí, Macri no", en la presencia de científicos en las estaciones ferroviarias, en el diálogo ‘sin red’ con pasajeros del transporte público, donde se buscaba sumar votos para el FpV, en las charlas de empresarios pymes y los operarios de sus fábricas que aparecían registradas en la Web.

Si hubo un momento emblemático de toda esa iniciativa por fuera de las previsiones oficiales, fue la autoconvocatoria a concentrarse en el Obelisco el sábado 14 de noviembre. La iniciativa se fue multiplicando entre los usuarios de redes sociales más cercanos al oficialismo. Ninguna voz autorizada del FPV la desmentía ni la confirmaba mientras los días pasaban y se acercaba la fecha de la concentración: el efecto contagio a través de la Web y en las conversaciones cara a cara iba alimentando la expectativa. Estaba claro que cuando una convocatoria responde a una demanda genuina de un sector de la sociedad, es difícil hacer retroceder o tratar de impedir que esa manifestación se concrete. Hasta que llegó el día 14 y a pesar de los mensajes contradictorios que esa jornada circularon desde los medios oficiales –se llegó a comunicar que las actividades se suspendían por los atentados en Francia-, la multitud decidió manifestarse igual.

En la web circulaban montones de cosas súper ingeniosas que habían surgido de la militancia, testimonios grabados con celulares, todo un material que reflejaba un fuerte rechazo a Macri.

Desde los equipos que acompañaron la candidatura de Daniel Scioli en materia de redes sociales siguieron con mucha atención todo el fenómeno de militancia espontánea, inorgánica y ‘silvestre’ que fue creciendo en las últimas semanas. Que miles de personas se involucraran personalmente, sin recibir órdenes de nadie ni esperar que llegara una ‘línea’ oficial fue el hecho más novedoso –y que marcó una visible diferencia con la alianza opositora Cambiemos- de la recta final hacia la segunda vuelta. “A nosotros nos llamaron del comando (del FPV) para sumarnos a la campaña de Daniel en esta etapa, justo después del 25 de octubre. Se había producido un cambio, que era evidente: cientos de miles de argentinos se empezaron a manifestar de manera espontánea tanto en las redes como en el espacio público. En la web circulaban montones de cosas súper ingeniosas que habían surgido de la militancia, testimonios grabados con celulares, todo un material que reflejaba un fuerte rechazo a Macri. Nuestra tarea era potenciar y viralizar todo eso”, contó a Tiempo Sebastián Lorenzo, especialista en redes sociales e integrante PJ Digital.

La coordinación entre la difusión de mensajes, flyers, fotos, videos cómicos o imágenes de archivo de los candidatos opositores, y las actividades que se realizaban sobre el terreno se vio facilitada por la creación de grupos cerrados de Facebook como Resistiendo con Aguante, o Comandos 22N: en esos ámbitos también se debatía sobre cómo encarar en el diálogo mano a mano a los votantes que el 25 de octubre habían optado por Sergio Massa, Adolfo Rodríguez Saá, Margarita Stolbizer y Nicolás Del Caño. "Era muy interesante ver cómo la gente intercambiaba argumentos para sostener debate en el uno a uno", subrayó Lorenzo en diálogo con este diario. En el caso de las convocatorias a ocupar la calle con manifestaciones culturales y en repudio a Macri, algunas propuestas se inspiraron en experiencias anteriores realizadas en otros países, como Brasil. Por ejemplo, la consigna ‘Amor sí, Macri no’ surgió de un intercambio entre la periodista y escritora Marta Dillon y el fotógrafo argentino residente en Brasil Oliver Kornblihtt, quien participa de Midia Ninja, red brasileña de medios independientes y alternativos que informa sobre lo que no aparece en los medios hegemónicos y apela a las redes sociales para organizar protestas y acciones callejeras.

La presidenta vota en el Sur y vuelve a Buenos Aires

A 18 días de la finalización de su mandato, la presidenta Cristina Fernández votará hoy en Río Gallegos, en el Colegio Nuestra Señora de Fátima. La mandataria  se encuentra en Santa Cruz desde hace dos días, acompañada por sus afectos más cercanos. Se descuenta que emitirá su voto en horas del mediodía y que por la tarde regresará a Buenos Aires en el Tango 01. El resultado de la elección entre Daniel Scioli y Mauricio Macri no sólo definirá el nombre del sucesor de la jefa de Estado. También será determinante para el clima general de las últimas dos semanas del gobierno de CFK. Esas previsiones explican por qué la mandataria suspendió todas las actividades que impliquen viajes al exterior, como su participación en la cumbre del G-20 en Turquía.

En la Casa Rosada no pierden las esperanzas en una victoria de Scioli, pero al mismo tiempo saben que, si el resultado favoreciera a la alianza Cambiemos, el gobierno kirchnerista podría ser objeto de intentos de desestabilización en lo económico en sus últimas semanas de gestión.

La última mención que hizo CFK al escenario electoral fue el martes pasado a través de su cuenta oficial de Twitter y en su muro de Facebook: recordó el ejemplo de su esposo Néstor Kirchner ("Nunca se rindió", lo homenajeó), llamó a votar por Scioli, pidió hacer "un esfuerzo" para hacer posible el triunfo y destacó la importancia de manifestarse colectivamente en "la calle".