Los cuatro candidatos que quedaron afuera de la disputa por la presidencia de la Nación en la primera vuelta electoral, Sergio Massa, Margarita Stolbizer, Nicolás Del Caño y Adolfo Rodríguez Saá, no se mantuvieron ajenos al proceso que concluirá esta noche. Con distintos matices, todos expresaron sus preferencias de cara a la definición, aunque evitaron pronunciarse abiertamente. 

Según consignó Tiempo Argentino, los más de siete millones de votos que sumaron estos candidatos el último 25 de octubre, cómo es lógico, definirán la elección. La proporción de votantes de cada una de estas fuerzas políticas que apoyen a Daniel Scioli o a Mauricio Macri será parte de la explicación del resultado así como el ascendente que cada dirigente tenga sobre sus representados.

Los votos de Massa son los más codiciados y fueron buscados intensamente, sobre todo por el candidato del oficialismo, que hizo propias muchas de las bases de la campaña del ex intendente de Tigre. El FPV también apostó con intensidad al votante de Del Caño y al del peronismo puntano. En tanto, el PRO, más allá de intentar capitalizar la mayor cantidad de votantes de Massa, apostó al voto de Progresistas para sostener su ilusión presidencial.

Nicolás Del Caño, quien fuera el cuarto candidato más votado al haber cosechado poco más de 800 mil sufragios, llamó a votar en blanco.

El ex candidato presidencial de Unidos por una Nueva Alternativa (UNA), Sergio Massa, parado sobre poco más de 5 millones de votos, fue el más mirado. Sin definiciones precisas y con la intención de contener a los dirigentes de su espacio, apostó a la ambigüedad pese a que la mayoría de los referentes de peso del Frente Renovador remarcó que su límite era Mauricio Macri. 

El propio Massa reconoció que el temor al ajuste, que simboliza la posible llegada de Mauricio Macri a la Casa Rosada, hará que buena parte de su electorado se incline por el candidato del Frente para la Victoria. "Hay un grupo muy importante, que son laburantes, clase media, que tienen miedo al ajuste y van a votar a Scioli", señaló Massa al arriesgar la dirección de una porción de los votos cosechados por su fuerza en la primera vuelta.

Los diputados renovadores Felipe Solá y José Ignacio De Mendiguren no tuvieron problemas en posar para una foto a pocos días del cierre de campaña con la referente sciolista Cristina Álvarez Rodríguez y otros dirigentes oficialistas. Ambos dejaron en claro que el cambio que propone Macri no será en beneficio de los trabajadores y de la industria nacional.

Facundo Moyano señaló sin eufemismos que Macri era su límite. En tanto, Graciela Camaño aseguró que votará a Scioli con la nariz tapada.

Uno de los máximos referentes del FR, Roberto Lavagna, decidió salir del molde y cuestionó duramente a los economistas que integran la alianza Cambiemos. 

El ex ministro de Economía enfatizó que "un cambio para el ajuste es invotable" y que es "imposible sacar de un día para el otro el cepo si no es por una devaluación o suba del tipo de cambio". Además aclaró que, si esas son las acciones que tomará Macri, "impactará en el bolsillo" de los argentinos.

Lavagna, también en medio del fuego cruzado de la campaña que tuvo un fuerte componente económico, afirmó que "desde la alianza PRO esconden a sus economistas y cuando no lo hacen reproducen lo que decía Domingo Cavallo, falta que digan que hay provincias inviables".

Más allá de todo esto, Massa vaticinó que la mayoría de sus votantes se irá con Macri y se mostró más cercano al hombre de Barrio Parque. 

Por su parte, Nicolás Del Caño, quien fuera el cuarto candidato más votado al haber cosechado poco más de 800 mil sufragios, llamó a votar en blanco. La campaña del ex candidato a presidente del Frente de Izquierda de los Trabajadores fue intensa en ese sentido. Hasta llegó a solicitar espacios gratuitos para la difusión de su postura. Algo que fue rechazado por casi todos los sectores. 

La candidata de Progresistas, Margarita Stolbizer, también utilizó a la foto como mensaje y no dudó en posar en la última semana de campaña con la gobernadora electa de la provincia de Buenos Aires, María Eugenia Vidal. 

La histórica dirigente radical de la provincia de Buenos Aires sumó algo más de 630 mil votos. Como sus colegas, no se manifestó a viva voz en favor de ninguno de los dos postulantes ni les sugirió a sus votantes qué hacer. 

En tanto, el candidato que menos votos cosechó, Adolfo Rodríguez Saá, dio libertad de acción a su electorado. Los 412 mil votantes que eligieron al senador por la provincia de San Luis conocieron la postura de su candidato el último fin de semana, cuando optó por no definir una guía para sus electores.

BLANCO

Sólo el FIT llamó a votar en blanco en la elección. Y llegó a pedir espacios de publicidad para difundir esa opción.

El massismo fijará posición tras los resultados

El líder de UNA y ex candidato presidencial, Sergio Massa, anunció que esta noche se reunirá con los principales integrantes de su equipo y dará a conocer su "posición política" respecto del resultado del balotaje presidencial.

Acompañado por José Manuel de la Sota, Roberto Lavagna y quien fuera su compañero de fórmula, Gustavo Sáenz, Massa encabezará una reunión desde las 19 en el Museo de Arte Tigre, Saldías 1289, de esa localidad bonaerense.

Además, el equipo de prensa del Frente Renovador informó que el ex postulante a la primera magistratura votará a las 11:30 en la Escuela N°19, Isleños 3024 de la localidad de Rincón de Milberg, Tigre.

Massa sigue con expectativa el resultado del balotaje porque aspira a instalarse antes que ningún otro dirigente como la opción peronista a un eventual gobierno macrista o convertirse en el líder de la renovación del PJ en una eventual presidencia de Daniel Scioli.