Citroën busca hacer frente a la crisis financiera que afecta al mundo y, sobre todo, a Europa, su principal mercado. Para eso, centrará su estrategia en tres aspectos: por un lado, lanzará su línea distintiva DS en China el 28 de junio y, por el otro, presentó el C-Elysée y el C4 L, dos berlinas medianas compactas. Ese segmento es el mayor del mundo, con más de 20 millones de unidades patentadas en 2011 (que representan la tercera parte de las ventas globales).

Mientras que el 43% de los autos vendidos en Rusia son de tres volúmenes, en China suman el 79%. Precisamente, el C4 L –el más distinguido y potente de las dos novedades- se comercializará sólo en esos países y algunos de sus vecinos.

C-Elysée

Si bien su motorización dependerá de cada mercado, la entrada de gama llevará un VTi de sólo 72 CV de potencia y 110 Nm de torque (a 3000 rpm), que promete un consumo de combustible muy bajo. También se difundió que habrá un VTi de 115 CV y un turbodiesel HDi de 92 CV.

Tendrá un precio accesible, un interior espacioso y un baúl de 506 litros. Se fabricará en Vigo, España, y, en principio, se venderá en ese país, Turquía, Europa Central y Algeria antes de fin de año. Los mercados mencionados marcan el lugar que ocupa, hoy, la nación ibérica para las automotrices desde el punto de vista económico.

C4 L

Se trata de un sedán elegante y con toques de distinción, diseñado en Shanghái (es el primer modelo desarrollado en el centro de diseño de la marca en esa ciudad) a partir del conocido C4. Incorpora un motor THP (producto de la colaboración entre la compañía francesa y BMW) de entre 155 y 170 CV de potencia (según el destino). La versión de entrada de gama tendrá un VTi de 136 CV. Llegará a China este año y a Rusia durante el primer semestre de 2013.