La política de Derechos Humanos que desplegará el presidente electo, Mauricio Macri, es una incógnita que preocupa a organismos y referentes en la materia. El estado de alerta es generalizado. En diálogo con Tiempo Argentino, desde las presidentas de Abuelas y Madres de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto y Hebe de Bonafini, hasta abogados querellantes e integrantes de instituciones como Madres Línea Fundadora, la APDH y la Comisión Provincial por la Memoria expresaron sus expectativas. Y sus temores. 

"La preocupación consiste en qué es lo que va hacer el gobierno de Macri", afirmó la titular de Abuelas. "Había dicho que éramos un curro", recordó Estela. Y añadió: "No hemos tenido ninguna respuesta ni acercamiento de su parte para saber qué va a hacer en el tema de Derechos Humanos". 

Consumada la victoria de Cambiemos en el balotaje, Abuelas –junto a H.I.J.O.S., Madres Línea Fundadora y Familiares de Desaparecidos- difundirá en los próximas días un documento interpelando a Macri. "Pediremos el respeto irrestricto a la democracia. Reafirmaremos que no vamos a bajar en ningún momento las consignas ni dejaremos que se desmerezca lo logrado. Por último, le pediremos que nos diga como presidente qué proyecto tiene para el tema de los Derechos Humanos", explicó Carlotto. "Quedamos a la expectativa. Nunca resignaremos el diálogo", agregó.

La presidenta de Madres de Plaza de Mayo, Hebe de Bonafini, expresó: "No tengo ninguna expectativa. Macri es nuestro enemigo. No espero nada de él".

El 23 de noviembre, a días de las amenazas de bomba en la ex ESMA y de las pintadas ("El 22 se les acaba el curro") que aparecieron en la Mansión Seré, un ex centro clandestino de detención, se encendieron las luces de alarma en los organismos de DD HH. El diario La Nación publicó un editorial titulado "No más venganza", en el que se exigió libertad para los genocidas presos y el fin de los juicios de lesa humanidad. 

"Lógicamente, no deja de ser una preocupación lo que pueda suceder. Pero tampoco vamos a hablar de resistencia. Tenemos que esperar", indicó Taty Almeida, integrante de Madres Línea Fundadora. "Estamos muy alertas ante cualquier cosa que quieran infringir en lo que hace a los Derechos Humanos. Los organismos vamos a seguir firmes para que sigan adelante los juicios", dijo, y rescató "los 32 años de democracia ininterrumpidos". "No hay miedo. No lo tuvimos en plena tiranía menos ahora", aseguró.

El presidente honorario de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos, Miguel Monserrat, señaló que están "seriamente preocupados". "Vemos que Macri corrobora un giro a la derecha, de 180 grados. Vamos a estar integrando un frente político y social que reafirme la defensa y promoción de los DD.HH. Trataremos de unificar este espacio dejando de lado diferencias menores para poder enfrentar en una actitud de resistencia lo que se viene". Monserrat opinó que Macri viene a "consumar una restauración del viejo orden conservador" con fin de destruir "los avances logrados".

La presidenta de Madres de Plaza de Mayo, Hebe de Bonafini, expresó: "No tengo ninguna expectativa. Macri es nuestro enemigo, directamente. No espero nada de él. Salvo Barañao, su gabinete me da miedo. Es el peor después del de la dictadura". Contó que las Madres seguirán "con las marchas de los jueves. Hablan de democracia pero quieren gobernar el país como si fuera una empresa. Si se sale a pelear, van a reprimir", dijo.

En sintonía, Hugo Cañón, ex fiscal general e integrante de la Comisión Provincial por la Memoria, manifestó "la honda preocupación" que produce este cambio de rumbo. "El sustento del futuro gobierno está sobre los sectores más involucrados con el terrorismo de Estado. Las primeras reacciones fueron intentar provocar un cambio brusco pero creo que el resultado electoral, tan parejo, morigeró ese rumbo", sostuvo. Y recordó que el presidente de la Corte Suprema, Ricardo Lorenzetti, "se refirió a la política de Derechos Humanos como parte del contrato social de los argentinos. Esto, de alguna manera, limita los cambios brutales." "Igualmente -avisó-, hay que estar muy alertas".

La abogada y diputada nacional por el FIT Myriam Bregman, integrante del Centro de Profesionales por los Derechos Humanos, opinó que "comenzó la pelea para imponer una nueva ideología predominante". "El objetivo de máxima que buscan es que se paralicen todos los juicios contra los genocidas; el más directo es que no avancen las causas contra los civiles". Y rememoró que el bloque del PRO en Diputados se negó a votar la creación de una comisión que esclareciera los crímenes económicos cometidos en dictadura. 

Por su parte, el abogado Rodolfo Yanzón, querellante en causas de lesa humanidad, aseguró que "hay conquistas irreversibles". El letrado indicó que "los avances obtenidos deberían sostenerse, además, por el resultado de las elecciones y la composición legislativa". "Será necesario -amplió- que el gobierno entrante continúe siendo parte del proceso de Memoria, Verdad y Justicia".

El fiscal general y secretario de Justicia Legítima, Jorge Auat, a cargo de la Procuraduría de Crímenes contra la Humanidad, coincidió con Yanzón al considerar que "los Derechos Humanos están en la agenda de la sociedad y no de un gobierno". "Siempre tuvimos escenarios difíciles. La tensión es permanente pero el proceso es irreversible", concluyó.

El premio Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel escribió una carta a Macri en la que lo felicitó por el triunfo electoral pero le advirtió: "No puede haber retrocesos" en la materia. La frontera que trazó fue clara: Nunca Menos.