Horas después de que el flamante embajador argentino en China, Diego Guelar, anunció que se está trabajando en una extensión de U$S 2000 millones del swap (intercambio de monedas), autoridades de este país asiático confirmaron la especie a la prensa.

Una portavoz del Ministerio de Exteriores de China, Hua Chunying, señaló que esta nación espera "profundizar los intercambios y aumentar la cooperación" con la Argentina bajo las nuevas autoridades que encabeza el flamante presidente Mauricio Macri, consignó Tiempo Argentino.

En este sentido, Hua Chunying explicó que Beijing espera que continúe la puesta en marcha de los proyectos bilaterales de cooperación dentro del desarrollo del acuerdo de asociación estratégica entre ambos países.

Hua felicitó en nombre de China a Mauricio Macri por su toma de posesión, y señaló que un enviado especial del presidente Xi Jinping se reunió con el nuevo jefe de Estado para transmitirle el objetivo de Beijing de continuar trabajando dentro de los principios de respeto mutuo, igualdad y buena voluntad.

China y Argentina mantienen una importante cooperación económica, forjada sobre todo durante los años de presidencia de Cristina Fernandez de Kirchner.

La inversión de China resulta determinante en sectores del país como el de la energía nuclear (con contratos firmados para la construcción de varias centrales atómicas) el hidroeléctrico o el ferroviario. Además, China se transformó en el segundo socio comercial de la Argentina. En el año 2014 las exportaciones de Argentina hacia China sumaron U$S 5006 millones, lo que equivalió al 7% de las ventas externas de Argentina. En tanto, las importaciones argentinas con origen en China totalizaron U$S 10.795 millones, equivalentes al 16,5% de las compras totales del país.

En los últimos años, la relación bilateral mostró un un crecimiento exponencial: entre 1994 y 2014 el comercio Argentina-China medido en dólares corrientes se multiplicó por 16.

De acuerdo con una investigación del Inter American Dialoge, entre 2007 y 2014, la Argentina recibió por parte de entidades chinas unos diez préstamos por un monto de U$S 19 mil millones, que se destinaron en su mayoría al financiamiento de obras de infraestructura y compras de material ferroviario. Este monto representa alrededor del 12% del total que China desembolsó en América Latina.

En cuanto al intercambio de monedas, el gobierno argentino activó en julio de 2014 una primera cuota de un total de U$S 11 mil millones.

La activación del swap por parte del Banco Central de la República Argentina permitió al país contar con su equivalente en yuanes, moneda de China, para fortalecer sus arcas y desarrollar –según permite su modificada Carta Orgánica– una serie de inversiones.

El swap es un mecanismo de permuta financiera por el cual dos partes –gobiernos, empresas, bancos– se comprometen a un intercambio de flujo de caja o divisas futuro. Es decir que, en lugar de realizar la inversión, préstamo y operación en forma inmediata, se suscribe para hacerla luego, con montos y fechas ya previstas.

El caso del intercambio de divisas pactado con China –así como puede ocurrir con tasas de interés en un préstamo–, se fija el valor de cambio al cual se hará la transferencia. De esta forma, Argentina incorporará en breve un adicional equivalente a U$S 2000 millones en yuanes, que ahora tienen otro valor político porque esta moneda forma parte de la canasta de monedas del Fondo Monetario.

Esos intercambios ya prefijados estipulan una serie de inversiones y compromisos por parte de China en transportes, energía e industria de la Argentina, así como liquidación de intercambio comercial entre países –China compra soja y alimentos–.