Dirigentes de organizaciones defensoras de los Derechos Humanos, políticos y de organizaciones no gubernamentales respaldaron ayer la continuidad de la procuradora general de la Nación, Alejandra Gils Carbó, al frente del Ministerio Público Fiscal.

Tras el supuesto malentendido que la marginó de la jura como nuevo presidente de Mauricio Macri, y ante la andanada de voces que desde el oficialismo reclaman su salida, Gils Carbó fue arropada en la puerta de la Procuración, en la calle Perón 667 de esta Capital, por el ex legislador radical Leopoldo Moreau, la legisladora porteña por el Frente para la Victoria Gabriela Alegre, la integrante de Madres de Plaza de Mayo Tati Almeyda e integrantes de organizaciones no gubernamentales como la Comunidad Homosexual Argentina (CHA), Abuelas de Plaza de Mayo, HIJOS y la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos, retrató Tiempo Argentino.

Gils Carbó, cuyo cargo tiene la misma estabilidad institucional que el de los jueces de la Corte Suprema, habló por Radio Continental con Víctor Hugo Morales. En esa única aparición mediática, reiteró que está dispuesta a "afrontar los ataques y defender el proyecto de Ministerio Público independiente y autónomo", que proclama desde que fue designada para el cargo, en agosto de 2012.

La procuradora es resistida especialmente por el ala más conservadora de la justicia que ha ganado espacios y simpatías tras el recambio de gobierno. Hay, en torno a la jefa de los fiscales, un poco sutil juego de presiones para pedirle que renuncie al cargo y lo deje libre para la llegada de alguien más afín a los nuevos tiempos. En esa carrera están anotados los fiscales Ricardo Sáenz, José María Campagnoli, Raúl Pleé y Guillermo Marijuán, entre otros. Todos tienen un punto en el que confluyen: detestan todo lo que sea "Justicia Legítima", la agrupación judicial a la que pertenece Gils Carbó.

Le recuerdan que fue una férrea defensora de la Ley de Medios. Pero omiten recordar que fue ella quien dictaminó en contra de la iniciativa, impulsada por el ex presidente Néstor Kirchner, para autorizar la fusión entre las empresas de cable Multicanal y Cablevisión, en la órbita del Grupo Clarín.

"Este apoyo me da fuerzas para que podamos seguir defendiendo la vigencia efectiva, plena, de los Derechos Humanos en todos los ámbitos. Esto es lo que la gente está reclamando. Sin fiscales independientes y autónomos no hay justicia. Y sin justicia independiente no hay memoria ni verdad", declaró la jefa de los fiscales.

En ese contexto, prometió: "Vamos a seguir adelante, vamos a seguir acercando la justicia al pueblo, como lo hemos hecho hasta ahora. No vamos a dar un solo paso atrás."

Por lo pronto, la reforma al Código Procesal Penal, que asigna mayores poderes para investigar a los fiscales y que fue impulsada por Gils Carbó, parece destinada a sufrir, cuanto menos, una postergación.

No obstante, la procuradora anunció la vocación para trabajar en conjunto con las nuevas autoridades. "Vamos a trabajar en conjunto con el poder político como debe ser, cualquiera sea su color."

La Madre de Plaza de Mayo Taty Almeida advirtió que "se pretende -aunque sea anticonstitucional- sacarla del puesto que tiene tan bien ganado".

Poco antes de la asunción de Macri como jefe del Estado, la vicepresidenta de la Corte Suprema, Elena Highton de Nolasco, recordó que la procuradora general de la Nación sólo puede ser removida de su cargo mediante el mecanismo de juicio político establecido por la Constitución Nacional.