Violentos, inexplicables y -cada vez con más frecuencia- cometidos por aquellos más cercanos. Los casos que conmovieron a los argentinos y marcaron un antes y un después en la defensa de los derechos más esenciales.

 14 DE MARZO | DESAPARICIÓN Y MUERTE DE DAIANA GARCIA

Daiana García (19 años) apareció muerta el sábado 14 de marzo al costado de la ruta 4 y Libres del Sur, en la localidad de Lavallol de Lomas de Zamora.

La última persona que había hablado con ella era su amiga Paula, con quien Daiana cenaría ese viernes luego de una supuesta entrevista laboral que tenía en Palermo. Nunca llegó al local de comidas en el que había quedado verse a eso de las 21.

La Policía Bonaerense la encontró semidesnuda, con una media en la boca y en una bolsa blanca que horas después sería clave en la investigación. La pista conduciría a Juan Manuel Fígola.

Según tres compañeros de trabajo de Fígola, él mantenía una relación de al menos un año con la adolescente y la diferencia de edad es lo que la habría llevado a tomar distancia. Se especula que el posible fin de la relación fue el disparador del asesinato.

La investigación probó que Fígola asesinó a Daiana, arrojó su cuerpo en Llavallol y luego se suicidó arrojándose a las vías del tren en Laferrere. Antes de hacerlo le envió un mensaje de texto a su padre para contarle que había hecho una "macana".
 

5 DE ABRIL | PICADA MORTAL EN HAEDO

Diego Cuevas, el conductor que mató a dos jóvenes cuando corría una picada en plena localidad de Haedo, fue detenido en la localidad bonaerense de Villa Luzuriaga.

El fallo de la Cámara Penal de Morón señaló que el adolescente de 19 años iba a una velocidad de 127 kilómetros por hora en el momento que corría la picada.

La tragedia ocurrió el domingo 5 de abril, cuando seis chicos de entre 16 y 24 años que volvían de bailar en Ramos Mejía, fueron embestidós por un automóvil Nissan Tiida que conducía Cuevas, en la avenida Rivadavia al 15.500.

Producto del impacto, murió en el acto Lautaro Juárez, de 16 años, y su primo Manuel Lastra, quien falleció luego de estar internado en terapia intensiva. Las otras cinco personas resultaron heridas.

3 DE JUNIO | "NI UNA MENOS"

La innumerable cantidad de casos como el de Daiana generaron una demanda social que se materializó en una multitudinaria marcha en contra de la violencia de género. Bajo la consigna "Ni una menos" hubo manifestaciones en varias ciudades de Argentina, Chile y Uruguay. En Buenos Aires, más de 300 mil personas se manifestaron frente al Congreso de la Nación.

El objetivo era visibilizar la problemática y reclamar un freno al contador de femicidios. La ONG La Casa del Encuentro informó que en 2014 se registraron 277 muertes de mujeres y niñas por femicidios y otras 29 "vinculadas" de hombres y niños.

Desde 2008 suman 1.808 las mujeres asesinadas por violencia de género en el país. En tanto, el 80% de las mujeres que denunció ser víctima de violencia de género ante la Defensoría General de la Nación en 2014 había convivido con su agresor, mientras 2 de cada 3 dijeron que tras la separación se incrementó la violencia y la mitad sostuvo que su atacante era adicto.

El Observatorio sostuvo que se registra la muerte de una mujer cada 30 horas por violencia de género en el país. Se estima que las cifras del 2015 serán similares

8 DE AGOSTO | UN MILITANTE RADICAL ES BALEADO EN JUJUY

El militante radical jujeño, Ariel Velásquez, murió luego de que lo balearan el 8 de agosto en la ciudad de San Pedro, antes de las PASO.

A Velásquez lo balearon por la espalda cuando entraba a su casa en el barrio Juan Pablo II de la ciudad de San Pedro, a 60 kilómetros de San Salvadorde Jujuy, luego de hacer tareas proselitistas. Por las heridas que recibió lo asistieron en el Hospital Pablo Soria, donde estuvo en terapia intensiva.

El 19 de agosto Velásquez falleció tras permanecer 11 días en terapia intensiva. El proyectil le generó daños en el hígado y en el bazo y los médicos no lo pudieron salvar.

El senador y candidato a gobernador de esa provincia, Gerardo Morales, asoció el ataque al "marco de violencia" que, afirmó, se vivía en Jujuy en los días previos a las elecciones.                                                                                                                                            

Tras su muerte, la fiscal de Investigaciones penales N° 10 del Centro Judicial de San Pedro, Silvia del Valle Farall, cambió a "homicidio simple" la carátula provisoria de la causa, que era de "robo doblemente calificado por el uso de arma de fuego en poblado y en banda contra personas a establecer". La fiscal confirmó que el joven militante antes de morir declaró que le habían querido robar el celular. 

Siete las personas fueron detenidas por el hecho, todas imputadas por "Homicidio calificado por el uso de arma de fuego con el concurso premeditado de dos o más personas".

En medio de acusaciones cruzadas entre el radicalismo y el kirchnerismo por las circunstancias en las que fue asesinado Velásquez, la diputada Milagro Sala afirmó que la agrupación política Tupac Amaru aportó “documentación, para desmontar esa miserable utilización política” del crimen.  

El juez de control de Jujuy, Marcelo Ibáñez, ratificó las imputaciones y la detención preventiva de Enrique Díaz, “como supuesto autor de homicidio en ocasión de robo”, mientras que Eduardo Mamani, Máximo Zentena y el menor de 16 años quedaron acusados como “supuestos coautores y partícipes necesarios del delito de homicidio en ocasión de robo”. De esta manera, se concluyó que no se trató de un homicidio con fines políticos.

21 DE AGOSTO | EL CASO FARRÉ

El crimen de Caudia Schaefer, ocurrió el 21 de agosto a las 11.35, a manos de su ex esposo el empresario y licenciado en Administración de Empresas Fernando Farré, mientras estaba reunidos junto a sus respectivos abogados, para definir la división de bienes y cerrar el divorcio.

Habían acordado que ella viviría con los tres hijos que tenían en común en un departamento del barrio porteño de Recoleta y que él se quedaría con la casa que alquilaban para usar los fines de semana en el country Martindale. Para definirlo, decidieron reunirse en la casa del barrio privado. Además de los abogados, también estaba en la casa la madre del empresario, una mujer de 74.

En un momento Farré y Schaefer se fueron a discutir a la cocina. Los abogados se quedaron en otro ambiente de la casa. De repente se escucharon gritos. Farré, apuñaló a su ex mujer en el cuello con una cuchilla de cocina dentro del vestidor del cuarto que habían compartido hasta hace pocas semanas. Mientras, su madre y los dos abogados observaban el ataque desde una ventana, sin poder detenerlo.

La autopsia reveló que Schaefer murió degollada y que el ataque fue con tal saña que su cuerpo presentaba un total de 74 puñaladas.

Los investigadores del caso obtuvieron una gran cantidad de textos y audios que demostraron que la violencia que empresario ejercía sobre su mujer era de larga data. Finalmente, fue acusado de homicidio doblemente calificado por el vínculo y por ser cometido en el contexto de violencia de género".

 12 DE SEPTIEMBRE | PARRICIDIO Y CANIBALISMO EN PILAR

Casi en la medianoche del 12 de septiembre, personal de la comisaría 4ta. de Pilar, entraron en la casa de Sarratea al 2700, del partido de Pilar, a raíz de una denuncia por "averiguación de paradero" de la pareja que allí vívía,  quienes habían sido vistos por última vez el 1 de septiembre.                                                                                                      

Ricardo Klein (52) y Miriam (50) vivían junto a un hija de Ricardo llamada Karen Klein (22)  y el hijo de Miriam, Yamil Acosta (25). Además, la pareja tenía dos hijos en común, unos mellizos de 11 años.                                          

Durante la requisa, los efectivos encontraron un balde plástico que contenía restos humanos. Más tarde se confirmó que se trataba de partes de una columna vertebral y de una pelvis, semicalcinadas. También encontraron cabellos. Ante esta situación, los investigadores aprehendieron a Karen Daniela Klein y Leandro Yamil Acosta, que además de hermanastros eran pareja. En el lugar también secuestraron 8.000 dólares, una pistola calibre 9 milímetros, una escopeta y tres hachas que luego se determinó que fueron utilizadas en el doble crimen.

Tras el doble homicidio, los detenidos denunciaron a Klein y Kowalzuck porque -supuestamente- maltrataban y obligaban a trabajar a otros dos hijos mellizos de 11 años.

Karen Klein acusó a su hermanastro y pareja Leandro Acosta de matar, descuartizar y calcinar los cuerpos de Ricardo Klein y Miryam Kowalczuk el 12 de septiembre,  cuyos pedazos de cuerpo fueron encontrados de manera aislada.

"Yo no los maté. Mi único error fue no haberlo denunciado", afirmó la joven ante la Justicia. El abogado explicó que ella se sintió amenazada por el ahora único detenido por el doble crimen ya que él la habría obligado a mantener silencio bajo la amenaza de matarla a ella y a sus hermanos mellizos de 11 años. 

Karen Klein fue liberada de prisión el 18 de octubre por "falta de mérito" y Leandro Acosta fue trasladado el 22 de septiembre a la Unidad 34 del SPB en Melchor Romero. Los internos alojados en dicha unidad son los declarados inimputables o procesados en estudio a la espera del dictamen pericial.

Acosta le reveló a su abogada que “probó un pedacito” de carne humana, que luego de cometer el parricidio sintió “un alivio orgásmico” y que no que no se arrepiente de lo que hizo.

2 DE NOVIEMBRE | DIO A LUZ EN UNA ESTACIÓN DE SERVICIO Y ABANDONÓ A LA BEBÉ EN LA BASURA

Las imágenes de la cámara de seguridad mostraron primero cómo una mujer ingresó al baño, mientras sus acompañantes, un hombre y una menor, la esperan fuera. A los 40 minutos salió rápido y retiró del lugar. Ninguna de las casi 10 personas que esperaban para entrar a los sanitarios, advirtieron lo que acababa de ocurrir.

La mujer había dado a luz dentro del baño y dejado a la criatura dentro de una bolsa de residuos negra que cerró con un nudo. El personal de limpieza sacó la basura, y fueron otros clientes los que descubrieron a la beba que aún tenía el cordón umbilical sin cortar. La beba fue trasladada al Hospital Santojanni y llegó compensada. Los enfermeros y neonatólogos que la atendieron le pusieron de nombre “Faustina”.

Gabriela Fernández, de 27 años, ex agente de la policía local de La Matanza fue detenida junto a su pareja Mario Arjona tras presentarse en el Hospital Santojanni, donde la beba permanecía internada. El juez de Instrucción N° 1 Hernán Martín López detuvo a la pareja, la imputó de “abandono de persona".

Fernández fue sometida a pericias médicas que luego confirmaron que había dado a luz recientemente. Asimismo, los análisis de ADN determinaron que Arjona -el joven de rastas que aparecía en las imágenes tomadas por las cámaras de seguridad en la estación de servicio - no era el padre biológico de Faustina.

El 26 de noviembre Gabriela Fernández, la madre biológica de Faustina, quedó en libertad tras pagar una fianza de 10 mil pesos.
 

3 DE NOVIEMBRE | UN NENE DE 7 AÑOS MURIÓ POR UNA GOLPIZA DE SU PADRASTRO

Entre la madrugada y la mañana del 3 de noviembre, Ricardo Armando Martínez (de 7 años) fue trasladado de urgencia al hospital de Niños de La Plata.

El nene llegó muerto a la guardia. Tenía golpes en las rodillas, los codos, las piernas, la pelvis, la zona genital y la espalda, además de signos de maltrato infantil y de abuso sexual. Las lesiones que presentaba fueron la causa de su muerte. Los médicos que lo atendieron calcularon que el nene llevaba dos horas muerto.

Los investigadores policiales interrogaron a la madre y al padrastro por separado, quienes se contradijeron sobre los motivos de los golpes recibidos por el menor. Ambos queron detenidos y acusados de “homicidio agravado por el vínculo y alevosía”.

Los vecinos afirmaron que: “El padrastro es un hombre muy violento y agresivo.  Este hombre y su madre los obligaban a trabajar, los hacían vender cosas: primero rosquillas y después condimentos para comida y, si no traían el dinero que ellos esperaban, los mataban a golpes”.

Fuentes judiciales indicaron que el padrastro, José Antonio Mendoza Pacheco, un albañil de 31 años, de nacionalidad peruana se negó a declarar. Mientras que Gisela Alejandra Alí, la madre de la víctima “negó haber matado a su hijo e inculpó a su pareja”. Aseguró que ella no tuvo nada que ver con el hecho y que sufría junto a sus dos hijos constantes palizas de parte de su concubino.

Para los investigadores los dos adultos fueron partícipes necesarios del homicidio: “ambos actuaron y son coautores. Cuando uno hacía algo, el otro ocultaba. La madre no fue ajena al hecho. Ninguno mostró resistencia a la situación”. Por lo tanto ambos están acusados del mismo delito: “homicidio calificado por el vínculo con alevosía y ensañamiento, criminis causa (para ocultar la violación) y con pluralidad de autores”. Una sumatoria de agravantes y una única condena: reclusión perpetua.