Hernán Lombardi, titular del Sistema Federal de Medios y Contenidos Públicos, anunció que "fueron dados de baja contratos de asistencia técnica" que esa institución había firmado con las universidades nacionales de San Martín, 3 de Febrero y La Matanza. "Estos contratos involucraban al 85 por ciento de los designados que tenían su relación laboral triangulada con las Universidades", detalló.

La medida, explicó Lombardi en su cuenta de Twitter, es porque los convenios con las universidades se realizaron "sin concursos".

"El problema no es la ideología, de hecho a muchos de ellos los vamos a contratar de nuevo porque cumplían tareas", explicaron. El macrismo tiene en la mira la metodología de empleo: los convenios con las universidades, una modalidad discrecional, muy usada por el kirchnerismo.

Lombardi informó que el 15 por ciento restante de los contratos "serán renovados por entre uno y tres meses de acuerdo a la normativa emanada del Ministerio de Modernización". Y adelantó que "cada caso será revisado por los nuevos responsables de la transición de cada área, evaluándose la pertinencia de su designación".

La medida adoptada por Lombardi había sido de algún modo advertida por un grupo de empleados ayer, cuando no pudieron ingresar al edificio. "Se nos impidió el ingreso al edificio cuando nos correspondía ir a trabajar. Solo le permitieron el ingreso a la gente de mantenimiento y Recursos Humanos", relató en diálogo con radio América el delegado Hernán Granovsky.

Hasta el nombre del edificio no se cambiará. "No es prioridad y fue elegido por ley, en todo caso será facultad del Congreso en otro momento", indicaron. Los funcionarios a cargo dejaron trascender no obstante que el nombre "no representa a la mayoría de los argentinos".