El fallo que condenó a los tres fugados del penal de General Alvear por el triple crimen de General Rodríguez dio por probado que Ibar Pérez Corradi -quien se cree que fue detenido en Paraguay- fue el autor intelectual de los homicidios porque las víctimas ponían en riesgo su negocio con el tráfico de efedrina.

Este empresario farmaceútico, cuya captura es prioritaria para el actual gobierno según se anunció, fue detenido por primera vez en octubre de 2008 en el barrio porteño de Palermo por pedido de la Agencia Antidrogas de los Estados Unidos (DEA) que lo acusó de haber enviado a ese país unas 1.500 pastillas de oxicodona. 

Triple crimen

En agosto de 2008 se cometió el triple crimen de de Sebastián Forza (34), Damián Ferrón (37) y Leopoldo Bina (35), tras lo cual, Pérez Corradi (38) fue investigado tanto en esa causa como en la de la denominada "ruta de la efedrina" por el hallazgo en Ingeniero Maschwitz del primer laboratorio de drogas sintéticas de Argentina, montado por narcotraficantes mexicanos.

En ese expediente, el médico cirujano Gustavo Ricchiutto declaró que el empresario estaba "muy enojado" con Forza porque éste lo había perjudicado en un negocio de efedrina y que había entregado 100.000 pesos para que lo mataran.

Sin embargo, el empresario nunca estuvo formalmente preso por ninguno de esos dos resonantes casos; en cambio, sí lo detuvieron en 2011 por el caso de la "mafia de los medicamentos", no obstante el juez federal Norberto Oyarbide luego lo liberó por errores técnicos en el proceso penal. 

Forza se declaró en quiebra a fines de 2007 y allí la relación con Corradi se tornó aún más tirante.

Se trató de una asociación ilicíta que cometió fraudes mediante provisión de remedios falsos y adulteración de troqueles para cobrar del Estado reintegros indebidos, cuyo líder era, según la causa penal por la que fue detenido, el secretario general del gremio La Bancaria, Juan José Zanola.

Cuando en marzo de 2012 el fiscal del triple crimen, Juan Ignacio Bidone, pidió su captura, las fuerzas de seguridad no pudieron dar con su paradero.

En diciembre de ese año, el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 2 de Mercedes condenó a prisión perpetua a los hermanos Cristian (44) y Martín (42) Lanatta y Víctor (35) y Marcelo (36) Schillaci como los coautores materiales del triple crimen y a Pérez Corradi como el autor intelectual.  

En 2013, la sala III del Tribunal de Casación bonaerense no sólo avaló las penas sino que instó a la Justicia de Garantías de Mercedes que reitere la orden de captura nacional e internacional de Pérez Corradi.

"Los homicidios tuvieron por finalidad desplazar definitivamente a quienes se perfilaban, cada vez con más fuerza y mejor organización como competidores en el negocio ilegal de la efedrina", señaló Casación.

Entonces, como Forza, Ferrón y Bina habían formado una sociedad, "la solución definitiva del problema exigía la exterminación de todos los socios", señaló el fallo, en el que se destacó que Pérez Corradi designó a Martín Lanatta para convocar a los cómplices y ejecutar el plan, debido a su manejo de las armas de fuego.

Ibar Esteban Pérez Corradi

Pérez Corradi nació el 16 de julio de 1977. Trabajó como empleado del Banco Nación entre 1996 y 2002, e incursionaba en el mercado de los medicamentos. A fines de 2006 se convirtió en un próspero financista. Se mudó de Los Polvorines a Martínez, zona norte del conurbano bonaerense.

Siempre fue una figura enigmática. Según publicó el diario Perfil, quienes lo frecuentaban nunca sabían dónde vivía ni a qué se dedicaba exactamente. Cambiaba de celulares y autos constantemente y se daba el lujo de tener teléfonos satelitales.
Pérez Corradi comenzó vendiendo suplementos y esteroides para deportistas y fisicoculturistas, importados de España y Tailandia, que luego también exportaba a Brasil.

El financista tiene a su nombre dos sociedades anónimas: Odín Concept SRL, dedicada a la comercialización de principios activos relativos a la industria farmacéutica, y la constructora C&C Building, en sociedad con Martín Eduardo Lanatta.

Néstor Lorenzo, entonces dueño de Droguería San Javier, y Pérez Corradi también fueron socios. Pérez Corradi y Lorenzo se conocieron por intermedio de Sebastián Forza (asesinado en el triple crimen). Según publica el diario Perfil, Forza y Pérez Corradi se llevaban mal.

En octubre de 2006, Torres y Lorenzo fundaron Elaboradora de Productos Biológicos SA. El 13 de mayo de 2008, ambos renunciaron a sus cargos de presidente y director suplente en la sociedad anónima y asumieron en sus lugares Pérez Corradi y su mano derecha, Jorge Cabrera.

La mala relación entre Forza y Pérez Corradi

Forza y Pérez Corradi no tenían una buena relación. La amistad y los negocios terminaron en una deuda millonaria cuando Esteban se convirtió en el financista-prestamista de Sebastián, y éste jamás le pagó.

Forza contaba en su entorno que Pérez Corradi “tenía mucho dinero porque hacía negocios con la efedrina que le vendía a un grupo de mexicanos”. Según Forza, la efedrina venía de diferentes lugares: Paraguay, China, India. Su proveedor era también Alfredo Abraham, que importaba efedrina desde Drofar, la antigua droguería del Colegio Farmacéutico, con permiso legal de la Sedronar.

Según se cita en el diario Perfil, Forza se quedaba con los mejores cheques, los que sabía que iba a cobrar antes, y le entregaba a Esteban los cheques de mayor plazo. Pérez Corradi advirtió esta maniobra y puso a trabajar a su mano derecha en la droguería SeaCamp. 

Se trataba de Jorge Cabrera, a quien Esteban puso a controlar la facturación de la empresa durante unos tres meses en 2007. Con Cabrera habían sido compañeros de trabajo muchos años atrás. 

Forza se declaró en quiebra a fines de 2007 y allí la relación se tornó aún más tirante. De hecho, Sebastían recibió amenazas, entre ellas una silla de ruedas que apareció en la puerta de su droguería con el mensaje “la próxima la vas a tener que usar”.
El juez federal Oyarbide procesó por lavado de dinero en 2010 al detectar maniobras para que los fondos provenientes de cheques que Lorenzo le dio a Forza y éste a Pérez Corradi “adquirieran la apariencia de un origen lícito”, cuando “en realidad, provenían de actividades delictivas o presuntamente ilícitas” (...).

El prófugo y la recompensa

Según Gendarmería Nacional, Pérez Corradi salió del país el 26 de julio de 2008, exactamente quince días antes de la desaparición de los tres socios (Forza, Ferrón y Bina). Vía Aeropuerto Internacional de Ezeiza, tomó un vuelo de Lan Chile y regresó el 10 de agosto por Lan Perú. Pero no ingresó en Chile ni en Perú. Fueron escalas para llegar a México. 

Hace unas semanas, el ministro de Seguridad de la provincia de Buenos Aires Cristian Ritondo anunció que se decidió aumentar la cifra de dinero ofrecida a quienes colaboren con datos que permitan capturar a Pérez Corradi.

"La gobernadora (María Eugenia Vidal) me ha encomendado incrementar la recompensa al máximo: se habían ofrecido 100 mil pesos y hoy mismo voy a sacar el decreto para llevarlo a 2 millones de pesos. En el caso de los prófugos de Santa Fe, (la oferta) provocó muchos llamados y alertas que nos ayudaron", explicó Ritondo a Radio Mitre.