Los nuevos refugiados acogidos, siguiendo el pedido del papa Francisco en septiembre de 2015, son una mujer de Eritrea junto a tres hijos y otra joven de la misma nacionalidad con un hijo pequeño, anunció hoy el vicedirector de la sala de prensa Ciro Benedittini a Télam y otros medios acreditados.

De acuerdo a lo informado, las dos mujeres eritreas y sus hijos están hospedados en un "gran apartamento" en el área de la Via Gregorio VII.

De esta manera, las dos parroquias vaticanas ya respondieron la invitación del Santo Padre del 6 de septiembre en 2015 para que "cada parroquia pueda acoger una familia de refugiados".

Ya el año pasado, la parroquia de Santa Ana hospedó a una familia de Siria, compuesta por los padres y dos hijos, en un departamento cercano al Vaticano.

El hospedaje a las dos familias de refugiados se otorga en colaboración con la Limosnería Apostólica y la Comunidad de San Egidio, explicó Benedittini, que agregó que en los próximos meses recibirán a los otros dos hijos de una de las mujeres.