Según consignó Tiempo Argentino, los jefes de las dos CTA, Hugo Yasky y Pablo Micheli, marcaron ayer sus posiciones respecto de las paritarias de este año.

Así, el secretario general de la Central de Trabajadores Argentinos (CTA) cercana al kirchnerismo, Hugo Yasky, aseguró que "la inflación proyectada es del 40 por ciento", y advirtió que las organizaciones sindicales no pueden aceptar "que se condicione la paritaria".

"Esa inflación del 25 por ciento no se la cree nadie, ni el propio ministro (de Hacienda y Finanzas, Alfonso Prat Gay). Las consultoras privadas, incluso algunas cuyos dueños están en el gobierno, dan un 40 por ciento de inflación proyectada", expresó.

Yasky acusó al gobierno de "generar desocupación deliberadamente" para limitar la discusión salarial.

En tanto, el jefe de la CTA Autónoma, Pablo Micheli, afirmó que en las paritarias de su sector pedirán aumentos salariales en "una pauta del 33 al 35 por ciento" y cuestionó al gobierno macrista al considerar que busca discutir sueldos "de manera surrealista pensando en una inflación futura".

Asimismo, advirtió sobre posibles acciones gremiales en febrero o marzo si continúan los despidos en el sector público aunque aclaró que "no podría decir que vaya a salir un paro" general. "No vamos a aceptar un aumento que sea inferior a una pauta del 33 al 35 por ciento. Ahí estamos hablando de empatar ni siquera de ganar", fundamentó Micheli, quien cuestionó que el gobierno pretende que los sindicatos "aceptemos aumentos a la baja".

Yasky acusó al gobierno de "generar desocupación deliberadamente" para limitar la discusión salarial, y aseguró que "es una política dirigida a generar desocupación deliberadamente, sobre todo en el sector público, y con eso intentar que el chantaje que expresó el ministro de Economía, que dijo que había que pensar en defender los puestos de trabajo antes del salario, pueda tener un escenario en el que se pueda cumplir".

Por su parte, Micheli criticó: "Cuando el gobierno sale con planteos como querer discutir paritarias de manera surrealista pensando en una inflación futura, que sería la de 2016, con un número que ellos consideran que va a llegar la inflación, cuando todas las consultoras privadas plantean una inflacion mucho mayor, está planteando que aceptemos aumentos a la baja".