El fundador australiano de Wikileaks y actualmente refugiado en la embajada de Ecuador en Londres desde 2012, Julian Assange, anunció que podría entregarse a la policía británica si el viernes el Grupo de Trabajo sobre Detenciones Arbitrarias de las Naciones Unidas falla en su contra al analizar si el pedido de arresto en su contra es válido o constituye una violación a sus derechos humanos. 

El hombre que revolucionó el mundo de la información clasificada es requerido por la justicia de Suiza por dos acusaciones de abuso sexual supuestamente ocurridos en 2010. El anuncio de Assange fue realizado a través de la misma página que fundó, Wikileaks, a través de la cual se difundieron en los últimos años documentos reveladores sobre las agencias de inteligencia de diversos países, principalmente Estados Unidos. 

Justamente es el país norteamericano el que también lo quiere juzgar por violar los preceptos establecidos bajo la Ley de Espionaje de ese país. Por ello podría recibir cadena perpetua o la pena capital. 

"Si la ONU anuncia mañana que pierdo mi causa contra el Reino Unido y Suecia, saldré de la Embajada este viernes al mediodía para aceptar ser arrestado por la Policía británica, dado que no hay perspectivas claras de poder apelar posteriormente", declaró. 

Sin embargo, retrucó: "No obstante, si gano el caso y resulta que ambos Estados han actuado ilegalmente, espero una inmediata devolución de mi pasaporte y que finalicen los intentos de arrestarme". Assange permanece encerrado en la embajada de Ecuador en Londres, país que le brindó asilo político desde 2012.