El ministro de Comunicaciones, Oscar Aguad, se manifestó hoy en duros términos contra la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, aseguró que "es pasado" y la calificó como "un gran simulacro para disciplinar a los medios y hacer propaganda oficial".

"La Ley de Medios nunca funcionó. Entendemos que fue un gran simulacro para disciplinar a los medios y favorecer a los medios adictos. Fue un mecanismo para hacer propaganda oficial. Forma parte del pasado y lo mejor es hablar del futuro", sostuvo Aguad en diálogo con Radio América.

Consultado al respecto, el ministro aclaró que "el futuro es otra ley, una nueva ley, donde la convergencia de tecnologías sea una realidad en Argentina". "Vamos hacia una nueva ley que unifique la Ley de Medios y la de Argentina Digital", indicó, y agregó: "Es la unificación de las dos leyes en una ley de convergencia que genere reglas de juego, porque el desafío es generar una red federal y nacional de banda ancha".

"No podemos quedarnos al margen de esta revolución tecnológica. Primero que nada vamos a crear una regulación que cree reglas de juego porque esto requiere de muchísimas inversiones y de crear las condiciones para que no solamente los grandes jugadores de las telecomunicaciones sino los pequeños actores del sistema que son las ONG, las cooperativas y las radios universitarias puedan ser parte del sistema", subrayó el radical.

Además, señaló que "las comunicaciones en Argentina no funcionan" eso "es un papelón". "Es el problema de corto plazo que más rápido tenemos que solucionar", afirmó. En ese sentido, añadió: "Si las inversiones que se tienen que hacer se hacen, y es lo que estamos tratando de hacer con las telefónicas, en 6 meses tendría que estar garantizado el servicio. Pero no depende únicamente de nosotros. Somos 40 millones de argentinos y hay 60 millones de líneas de celulares. Hay más llamados de lo que resiste el sistema".

Consultado sobre las decisiones polémicas que está tomando el nuevo gobierno, Aguad respondió: "Lo que estamos haciendo son las revisiones que estaban previstas, porque es bisagra desde el punto de vista económico". Según el ministro, "Arsat es una empresa muy importante para el país" y, por ahora, no hay intenciones de venderal: "Hay intereses de todas partes para quedarse con esa empresa, pero el Gobierno no tiene pensado desprenderse de Arsat".

El "pequeño" Clarín

Según el ministro, "la gente no entiende que dentro del mapa de las comunicaciones Clarín es un pequeño actor dentro del sistema" y, en realidad "los grandes actores son las telefónicas."

"Lo que hemos hecho es dar un tiempo de 2 años para que todos los que forman parte del sistema puedan intervenir en todo el negocio de las telecomunicaciones y el negocio de los medios y del video. En este momento hay actores que si uno liberara se apoderarían muy rápidamente de ese mercado. Eso es lo que estamos evitando", aseguró.

Fusión Clarín/Telecom

"Yo creo que mientras más actores haya en el sistema, mejor van a ser las comunicaciones y más las posibilidades del usuario de acceder al sistema. Así que si a mí me pregunta yo trataría que no se fusionen los grandes grupos sino que, por el contrario, sigan diversificados".

"Pero lo que el Estado debe garantizar, y ese es uno de los objetivos de la ley que vamos a mandar al Congreso, es que haya competencia. En la actualidad casi no hay competencia, hay una división del mercado. Pero las leyes han favorecido la falta de competencia. La competencia mejora la calidad de servicio, las inversiones y la tarifa".

"Hay medios que están con muchísimos problemas porque estaban mantenidos por el Estado. Tienen que quedar los medios que puedan autosostenerse. El Estado va a distribuir la pauta oficial equitativamente, a esto lo está estudiando la Jefatura de Gabinete. Marcos Peña ha anunciado que va a haber una distribución equitativa de la pauta. Esto no se va a hacer con la intensión de concentrar grupos, ni de darle a las voces amigas, sino de que todos tengan lo mismo. Esto es garantizar la pluralidad de voces".