El histórico restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre Cuba y Estados Unidos trajo consigo el primer proyecto económico en conjunto: el gobierno de Barack Obama aprobó por primera vez en 50 años la construcción de la primera fábrica estadounidense en la isla. 

El vía libre fue concedido a dos ex ingenieros de software para realizar una planta para la construcción de hasta mil pequeños tractores al año. De esta manera, la compañía podrá fabricar legalmente en una zona especial habilitada por el gobierno cubano para atraer inversión extranjera.

La compañía podrá fabricar legalmente en una zona especial habilitada por el gobierno cubano.

De realizarse, será la primera inversión corporativa significativa de una empresa estadounidense en territorio cubano desde 1959.

El anuncio precede a la firma del acuerdo entre los dos países para permitir vuelo comercial previsto para mañana.