La Sala I de la Cámara Federal porteña convocó a una audiencia para el 10 de marzo próximo para comenzar a definir la situación del presidente Mauricio Macri en la causa por las escuchas ilegales en la que fue sobreseído pocos días antes de asumir.

Los jueces Eduardo Freiler, Jorge Ballestero y Eduardo Farah citaron a una audiencia para escuchar la apelación presentada por Néstor Leonardo, ex cuñado de Macri que fue víctima de las escuchas ilegales por las que ya han sido enviados a juicio oral once procesados, entre ellos el ex jefe de la Policía Metropolitana, Jorge “Fino” Palacios.

Leonardo objetó la decisión que tomó el juez federal Sebastián Casanello, quien en línea con el dictamen del fiscal Jorge Di Lello, sobreseyó en diciembre pasado a Macri por entender que, tras seis años de estar procesado, no había datos concluyentes de su participaciòn en la maniobra.

Los tres camaristas son los mismos que en el 2010 confirmaron el procesamiento el entonces jefe de gobierno porteño dictado por el juez Norberto Oyarbide, quien entonces subrogaba el juzgado federal 7, que ahora ocupa Casanello.

Los tres camaristas son los mismos que en el 2010 confirmaron el procesamiento el entonces jefe de gobierno porteño

Freiler, Ballestero y Farah consideraron entonces que “el Jefe de Gobierno no era ajeno a la apuesta del aparato de inteligencia clandestino aún cuando podía estar al margen de los detalles de su funcionamiento" y lo dejaron a un paso del juicio oral.

Según el tribunal, la “asociación ilícita” que había urdido las escuchas estaba integrada, entre otros, por su ministro de educación Mariano Narodowski, el espía Ciro James y el comisario Palacios.

La maniobra se había concretado mediante el pedido de dos jueces misioneros que gestionaron la intercepción de las comunicaciones telefónica de las víctimas a la SIDE aduciendo falsamente que se trataba de una investigación criminal ordinaria.

Ademas del ex marido de la hermana de Macri, fue espiado Sergio Burstein, familiar de una víctima del atentado de 1994 a la Amia que denunciaba el nombramiento de Palacios en la Metropolitana dado que el policía está acusado de fraguar y desviar pistas en la investigación.

El ahora presidente sostuvo siempre que se trataba de una “denuncia política” del gobierno nacional y su padre, el empresario Franco Macri, asumió la responsabilidad de haber hecho espiar a su ex yerno Leonardo a raíz de un litigio de divorcio.