Luego de que José Pedraza, ex titular de la Unión Ferroviaria (UF), condenado como instigador del asesinato del militante del Partido Obrero Mariano Ferreyra, fuera beneficiado con la prisión domiciliaria por su estado de salud, su hermano Pablo Ferreyra, legislador porteño, difundió un comunicado en el que repudió la decisión de la Justicia por inequitativa.

"Siempre abogamos por el respeto a los derechos humanos de quienes se encuentran privados de su libertad. Más allá de la impotencia que nos da la prisión domiciliaria a José Pedraza, esto nos vuelve a interrogar por la situación de todos aquellos que pueblan las cárceles argentinas, que sufren los más variados atropellos y vulneraciones. En ese contexto la de Pedraza es una situación privilegiada, como lo fue su reclusión en Ezeiza, que debería ser norma en el sistema penitenciario", expresó.

Ferreyra explicó que el objeto del otorgamiento del cumplimiento de la pena en detención domiciliaria es el de evitar el encierro carcelario de los colectivos más vulnerables. "Sin embargo, esto no se cumple", sentenció.

"Un ejemplo paradigmático de la desigualdad en el otorgamiento del arresto domiciliario es el de los militares condenados por la comisión de delitos de lesa humanidad durante la última dictadura cívico militar", ejemplificó.

Además, consideró que la detención domiciliaria es un tema "sobre el que quedan muchísimos avances legislativos por realizar pero, en especial, queda mucho trabajo por hacer en la aplicación de la legislación que ya está vigente, para que la misma se aplique de un modo democrático y deje de estigmatizar a la población carcelaria 'no privilegiada'".

"No podemos dejar de mencionar que este privilegio se le brinda a Pedraza a menos de 100 días del acceso al poder de la Alianza Cambiemos, que ha dejado múltiples constancias de sus buenas migas con los aliados gremiales del ex dirigente ferroviario. Como tampoco la “prisión” en Puerto Madero donde será alojado. Si la Justicia no es igual para todos, no es más que una expresión de los poderes fácticos de una sociedad, y de la impunidad que se brindan", concluyó.