Varios meses después de las elecciones generales, los parlamentarios españoles recién discuten hoy por primera vez en el Hemiciclo la investidura de un nuevo gobierno.

El hombre encargado por el Rey para la formación del nuevo Ejecutivo es Pedro Sánchez, secretario general del Partido Socialista Obrero Español (PSOE). A pesar de sus infructuosos esfuerzos, Sánchez no logró atraer a la izquierda a un acuerdo para desplazar a los conservadores del gobierno

Los socialistas apenas pudieron alcanzar un acuerdo con los liberales de Ciudadanos -la cuarta formación en cantidad de escaños- aunque no les alcanza para obtener los apoyos suficientes para consagrar al nuevo mandatario.

El PSOE reprocha principalmente a Podemos (la tercera fuerza electoral) no prestarse a formar un gobierno de "cambio" para terminar con las políticas de ajuste y recortes del presidente en funciones, Mariano Rajoy. 

Pero Pablo Iglesias y la emergente agrupación morada vetan cualquier acuerdo con Ciudadanos, a quien consideran una rueda auxiliar del Partido Popular.

Así las cosas, todo se encamina hacia nuevas elecciones que desrtraben la situación, y cada candidato intenta explotar al máximo en su favor la situación. Los sondeos, por el momento, no arrojan ningún desplazamiento significativo que otorgue la hegemonía a alguno de los partidos.