La jueza Sandra Arroyo Salgado elevó un pedido a la Sala VI de la Cámara Crimina y Correccional para la investigación por la muerte de su ex marido, Alberto Nisman, pase al fuero federal. Reclamó, a su vez, que se modifique la carátula del crimen a 'magnicidio'

"La muerte de Nisman es el hecho institucional más grave desde la vuelta de la democracia, inauguró un año de maldad y de temor que generó una sensación de miedo de la que muchos no pudieron liberarse; en el medio judicial, muchos perdieron la libertad de conciencia", aseguró la magistrada, defendiendo la posición de la querella, en la reunión llevada a cabo en el Palacio de Tribunales, de la que participaron las partes del expediente.

Entre lágrimas, según indica Infobae, Arroyo Salgado describió que, durante el último año, ella y su familia fueron víctimas de “violencia pública” y no tuvieron ninguna protección por parte del Estado.

En ese sentido, reveló que le es “muy difícil separar el rol de madre y de jueza, pero nunca me subí a una postura preconcebida".

De ahora en adelante, los jueces Mario Filozof, Rodolfo Pociello Argerich y Marcelo Lucini deberán definir cómo continuará la investigación.