El presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, llega hoy a La Habana y el gran operativo de seguridad complica la circulación por el centro de la ciudad y el casco histórico. El paisaje continuará alterado toda la semana, ya que el jueves dará un recital gratuito la banda británica Rolling Stones.

En medio de estos acontecimientos, el pueblo cubano está expectante, aunque la esperanza es moderada, ya que en las calles de La Habana no se esperan mejoras contundentes fruto de la visita de Obama y el "entendimiento y aceptación" entre ambos gobiernos.

"Él -por Obama- viene a ver cómo vivimos y le vamos a decir que con humildad, pero con lo necesario”.

El titular de Relaciones Exteriores anunció que durante su estancia, desde hoy hasta el 22 de marzo, el mandatario estadounidense tendrá la posibilidad de "conocer mejor la isla e interactuar con su pueblo y organizaciones".

En coincidencia con lo informado por el Departamento de Estado de los EEUU, el funcionario cubano precisó que este domingo Obama realizará un paseo por el capitalino municipio de la Habana Vieja y visitará la Catedral de La Habana.

Mañana, el jefe de Estado tendrá conversaciones oficiales con su homólogo cubano, Raúl Castro, tras la cual ambos realizarán una declaración de prensa, reflejada por la agencia Prensa Latina.

También el lunes, el mandatario estadounidense rendirá homenaje al Héroe Nacional de Cuba, José Martí, "una figura que encarna los sentimientos de nuestro pueblo", adelantó Rodríguez.

Además, habrá un evento empresarial -en rigor con actores del cuentapropismo- al que asistirán representantes de las dos naciones, agregó Rodríguez en la rueda prensa en el hotel Tryp Habana Libre, donde se ubica la sala de prensa que funcionará durante la visita.

El 22 de marzo, último día de su histórico viaje, el mandatario norteamericano tendrá un encuentro con el pueblo cubano y su amplia sociedad civil en el Gran Teatro de La Habana Alicia Alonso, donde dará un discurso que será televisado para todo el país.

De acuerdo con el Canciller, "Obama podrá apreciar una nación enfrascada en su desarrollo económico-social y con la garantía de la completa dignidad de sus ciudadanos, la cual puede exhibir logros que son quimeras para muchos habitantes del planeta".

Rodríguez señaló, además, que la visita será una ocasión importante para identificar nuevos pasos a dar en los próximos meses como contribución al proceso de mejoramiento de las relaciones bilaterales.

La felicidad stone 

"Hemos tocado en muchos lugares especiales durante nuestra larga carrera, pero este espectáculo en La Habana va a ser un hito para nosotros y esperamos que lo sea también para todos nuestros amigos en Cuba", señaló la banda en un comunicado difundido con el título "The Rolling Stones Annuonce free concert in Cuba!" ("Los Rolling Stones anuncian concierto gratis en Cuba!).

La presentación de The Rolling Stones en La Habana será el cierre de su gira por América Latina, denominada "Olé Tour", que incluyó conciertos multitudinarios en ciudades como Santiago de Chile, Buenos Aires, Montevideo, Río de Janeiro y San Pablo, y todavía tiene que pasar por Porto Alegre, Lima, Bogotá y el DF mexicano, antes de desembarcar en Cuba.

El comunicado del grupo de rock indicó que el evento en La Habana es posible gracias a la colaboración de la Fundashon Bon Intenshon, de Curacao, que apoya proyectos internacionales en áreas como la educación, el deporte o la cultura.

El "Concierto por la Amistad", como lo han bautizado, será filmado para la posterior realización de un documental sobre la gira de la banda por toda América Latina.

Desde que se eliminó el bloqueo norteamericano sobre Cuba, Mick Jagger se manifestó ansioso porque su banda fuera la primera de las grandes de la historia del rock en tocar en Cuba, en lo que parecía una disputa de egos con Bono, de U2, y con el ex Beatle Paul McCartney.

Los empresarios que manejaron la gira por América Latina de los Rolling Stones reconocieron que el principal motivo por el cual el grupo no agregó nuevas fechas en ninguno de los destinos estipulados para este tour era precisamente la confirmación de su actuación en La Habana.

Jagger inició los contactos con la administración Castro a través de la Fundación Bon Intenshon, pero además viajó de incógnito a la isla en un par de ocasiones. Lo hizo acompañado de los productores de la gira, quienes luego volvieron a Cuba con Keith Richards, el guitarrista de la banda, desde la casa que éste tiene en Jamaica.

Los Stones, pero especialmente Jagger, aspiran a sumar a su extensa lista de históricos logros profesionales el hecho de convertirse en la primera megabanda que actúa en Cuba.

La obsesión de los Stones por tocar en Cuba es el principal motivo por el cual la banda no agregó nuevas fechas a las ya pautadas para esta gira latinoamericana.

En cuanto al escenario, desde un primer momento se habló de diferentes estadios de béisbol y hasta se llegó a mencionar la posibilidad de un megashow en la icónica Plaza de la Revolución, pero los cubanos indicaron que ese sitio es solo para la política.

En ese marco tanto los productores como Darryl Jones y Fowler visitaron la Ciudad Deportiva, un enorme domo situado en el corazón de La Habana, que en esos momentos ganó la pulseada por sobre otros escenarios mencionados como La Piragua, una explanada cerca al lujoso Hotel Nacional, y el Estadio Latinoamericano. Luego de los informes de los dos integrantes de la banda, más los enviados de los equipos tecnicos y productores, la banda confirmó a la Ciudad Deportiva como sede del encuentro.

En sus negociaciones con funcionarios de primera línea del Gobierno revolucionario, Jagger fue informado que entre el 20 y el 23 de marzo Cuba recibiría la visita de Obama y que además se firmaría la paz entre el gobierno de Colombia y la guerrilla.

El ánimo de los cubanos

La calle que conecta al malecón con la plaza de la catedral de La Habana muestra en una de sus paredes una gigantografía con los rostros de los presidentes Obama y Raúl Castro y las banderas entrelazadas de fondo. Esa y algún que otro cubano que por convicción o por azar ayer vestía remeras con el diseño de la bandera de Cuba parecían a primera vista escasas referencias a la visita del jefe de la Casa Blanca, a la que todos adosan la palabra “histórica”.

Una segunda mirada, comparativa con el estado de la ciudad en agosto último, cuando el secretario de Estado, John Kerry, la visitó para la re apertura de la embajada de su país, es que hay edificios pintados a nuevo y muchas de las avenidas centrales sin baches, o con muy pocos.

También en La Habana Vieja, que entonces estaba con la calles zanjeadas para la colocación de nuevas redes, pasado el mediodía del sábado había cuadrillas re pavimentando baches y mejorando la calzada.

Otras postales de hace siete meses estaban presentes. Decenas de habaneros se siguen aglutinando en torno a los edificios públicos del barrio del Vedado para captar la ansiada señal de internet. Y en esos centros de concectividad al aire libre también están los vendedores de tarjetas de Wi-Fi, para los frecuentes casos en que la señal que “presta” El buró oficial no es buena.

De los tres hechos históricos que se prevén para estos días, la visita de Obama, la posible firma de la paz entre el gobierno de Colombia y las FARC, y el recital gratuito de los Rolling Stones, a los habaneros les interesan exclusivamente el primero y el último.

“¿Esos tocan rock, no?”, comentó un taxista en referencia a la legendaria banca inglesa, a la que otro cubano calificó de “Estados Unidos”. De todos modos, el taxista dijo que iría al recital del viernes y comentó que un pariente suyo de la zona de Varadero esta ofreciendo casa para alquilar por una noche para no tener que volver manejando de noche por las rutas poceadas.

“Por supuesto que ir a los actos públicos que se hagan por la visita de Obama. El viene a ver cómo vivimos y le vamos a decir que con humildad, pero con lo necesario”, dijo Alexis, uno de los cubanos que a vestía una remera de básquet de Cuba.

Cerca de allí, en el Vedado, un joven cuentapropista que vendía galletas en un carrito, Henry, dijo que le interesaban más los Stones, aunque preguntó cuándo iban a tocar.

Henry también contó que el paga una mensualidad al Estado para que le permitan vender las galletas que fabrica otro cuentapropista, que paga un porcentaje mayor por elaborarlas.

El sistema de arrendamiento al Estado, en una forma mixta de capitalismo, es muy frecuente en actividades vinculadas al turismo, por caso los taxis, pero las licencias para comerciarse extienden a muchos rubros y son una de las aperturas más marcadas de la administración de Raúl Castro, que tras heredar el poder de manos de su hermano y líder, Fidel Castro, encaminó a Cuba hacia una apertura que por ahora tiene su punto máximo con la visita de Obama.

De todos modos, en el caso del comercio cuentapropista la legitimación de esos trabajos fue un blanqueo de las actividades que muchos cubanos comenzaron a realizar durante el llamado “periodo especial”, que fue la dura etapa de feroces racionamientos tras la caída del Muro de Berlín y la posterior desaparición de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS).