Hernán Churba logró lo que muchos quieren: tiene una importante carrera como fotógrafo y trabaja para agencias de publicidad en el exterior. Pero no se quedó sólo con el éxito comercial. En sus tiempos libres Churba se quita el traje de fotógrafo publicitario y se convierte en un artista visual, su faceta más auténtica, donde despliega su arte sin órdenes ni intermediarios. 

Así creó Retratos recuperados, una muestra fotográfica que refleja el abrazo demorado entre las Abuelas de Plaza de Mayo y sus nietos restituidos. La idea surgió durante una conferencia de TED –un ciclo de charlas- que se hizo en Tecnópolis. Esa tarde en el predio de Villa Martelli hubo una invitada sorpresa: Estela Carlotto. Churba la escuchó atentamente desde su asiento y con el paso de las horas surgió la idea de retratar a las abuelas con sus nietos. 

“En mis proyectos personales me gusta contar historias con contenido que valga la pena” dice Churba a Infonews. Las fotografías de nietos restituidos con sus abuelas fueron tomadas en las casas de ellas. De ese modo, el artista visual intentó reponer simbólicamente el escenario que no debió ser interrumpido por la apropiación: el del hogar familiar. 

“Cuando trabajo para agencias, el trabajo es de otro. Con los años fui tratando de hacerme el tiempo para hacer lo que a mí me gusta” cuenta Churba, el artista que con tres fotografías resumió uno de los momentos más intensos en la vida de una mujer: el parto. Ese trabajo, que tituló Amor a primera vista, fue hecho en la sala de partos de la maternidad Sardá, en Parque Patricios. Y quedó como finalista en Sony World Photography Awards, uno de los certámenes de fotografía más importantes. 

Hernán Churba tiene 43 años y a los 15 ya tenía definida su vocación. A los 21 entró a trabajar en un estudio y algunos años después creó el propio.

Me considero un artista visual que apunta a trabajar desde la índole social. Para mí es gratificante. Y muchas veces no estás ayudando pero estás mostrando algo que está bueno” sacar a la luz, dice Churba. Eso le sucedió con una serie de imágenes que hizo a los chicos del Club de las Torres, en Dock Sud.  Para esos chicos el fútbol es una actividad que los aleja de la calle. La tarde en la que Churba fue a fotografiarlos, fue un momento muy emotivo para ellos y sus familias. Con este proyecto, Churba, que trabaja también como fotógrafo de Boca Juniors, ayudó a los chicos de Dock Sud a armar un evento para juntar fondos y poder techar la cancha, pero el objetivo todavía no se cumplió. “Es una pena, por ahora están lejos”, se lamenta. Igual Churba sigue dispuesto a ayudar en lo que sea. Siempre con su cámara en mano.