El fiscal federal Jorge Di Lello -que ayer pidió que se investigue al juez Claudio Bonadio y al presidente del Banco Central, Federico Sturzenegger- aclaró hoy que "devaluar y conducir económicamente un país no es un delito que figura en el Código", aunque hay que investigar si existió "una administración infiel" a los intereses del país tanto con el gobierno anterior anterior como con el actual.

En ese sentido, señaló que la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner "en todo el período que gobernó sostuvo a ultranza la no devaluación de la moneda; y por otra parte, quien realiza la devaluación luego es otro gobierno, que además hablaba de que el valor del dólar no era sostenible, pero también, a la vez, decía que no iba a haber ajuste". "Sin embargo, no es lo mismo prever una devaluación del 10 por ciento que otra del 50 o del 40 por ciento", detalló.

El representante del Ministerio Público agregó que incluso pidió una testimonial del ex ministro de Economía Roberto Lavagna "porque le tocó retomar la devaluación del 2002" al aclarar que "ninguna cosa es per se un delito", por lo que es necesario contemplar todas las circunstancias a fin de saber si existió "una administración infiel" a los intereses del país.

En declaraciones a Radio Nacional luego de haber dado impulso a la contradenuncia formulada la semana pasada por legisladores del Frente para la Victoria (FpV) y haber solicitado medidas al juez Sergio Torres para determinar si Bonadio Sturzenegger cometieron algún tipo de delito, el fiscal explicó su decisión en que hay "datos concretos que pueden tener más de una interpretación, por lo que hay que cotejarlos con otros datos y analizar todo en conjunto".

El requerimiento del fiscal implica que Bonadio y Sturzenegger quedaron técnicamente imputados en la denuncia en la que también se presentó como querellante la ex presidenta Cristina Fernández el mismo día en el que presentó un escrito tras haber sido citada a indagatoria. Consultado sobre si existen 'presiones' en la Justicia, el fiscal respondió que "siempre las hay" y afirmó que si "uno cede, tendría que ir a manejar un kiosco".