Esta semana la empresa Cammesa, que administra el mercado eléctrico mayorista y es controlada por el Ministerio de Energía, adjudicó la contratación de ocho barcos de gasoil. Si bien se invitó a 22 proveedores y nueve mostraron interés, Shell Western -la unidad de trading de la petrolera anglo-holandesa Royal Dutch Shell- se quedó con siete.

Las empresas que participaron de la licitación- que realizó YPF por cuenta y orden de Cammesa-  además de Shell, fueron BP, Cargill, Lukoil, Vitol, Noble, Glencore, Trafigura y la suiza Gunvor, que se quedó con el barco restante. 

Shell Western Suply and Trading, que maneja su negocio en América desde sus oficinas en la isla de Barbados, ofertó los mejores precios en la compulsa que se definió el jueves de esta semana, según informó hoy el diario Perfil. Según fuentes de Shell Argentina consultadas por el diario, la compañía no tiene relación con la filial loca, que hasta el aó pasado fue presidida por el ministro de Energía (y encargado de controlar Cammesa), Juan José Aranguren.

Aranguren nombró al frente de Cammesa a Julio Bragulat, un ejecutivo histórico del sector eléctrico que regresó a la empresa para ocupar el cargo de vicepresidente. Cammesa pagará cerca de 18 millones de dólares por cada barco de gasoil importado, por lo que la factura total por los ocho cargamentos rondará los US$ 150 millones, que serán solventados con subsidios del Tesoro nacional.

Shell Western ganó la licitación por ofrecer un premio inferior al de sus competidores. Cobrará un plus de entre 0,10 y 1,10 centavos de dólar por galón de gasoil importado. Cada cargo tiene un premio diferente. Gunvor se adjudicó su carga con una oferta de 1,63 centavos de dólar por galón. En todos los casos, son valores muy inferiores a los abonados durante los gobiernos kirchneristas.

Si bien Aranguren renunció a fin de junio a la presidencia de Shell para poder trabajar fulltime en la confección de los lineamientos energéticos del macrismo, según su declaración jurada patrimonial presentada ante la Oficina Anticorrupción con datos de 2014, tiene el equivalente a unos 13 millones de pesos en acciones Clase A de Royal Dutch Shell, la casa matriz controlante tanto de la petrolera local como del trading que interviene en la operatoria de importación de crudo.