El Senado de Brasil dio lugar a la creación de la comisión especial de impeachment, que comenzará a funcionar hoy mismo, según indicó su posible futuro titular, Raimundo Lira, del ahora opositor Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB).

La elección de los 21 miembros titulares y 21 suplentes fue hecha por votación simbólica. La primera misión del colegiado será deliberar sobre la admisibilidad del proceso contra Roussef, autorizado por la Cámara de Diputados la semana pasada.

Si la comisión decide por la continuidad de la acción y el plenario ratifica su parecer en una votación prevista para el 11 o el 12 de mayo, Dilma será apartada del cargo por hasta 180 días y el vicepresidente Michel Temer asumirá como presidente provisional.

El Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB) designó al senador Antonio Anastasia como miembro informante de la comisión, a lo que el PT se opone. Sin embargo, el partido oficialista tiene apenas 5 de los 21 miembros titulares de la comisión, por lo que el intento de impedir la elección de Anastasia parecía inviable.

El impeachment es por maquillar las cuentas públicas en año electoral, algo que ella desmiente alegando que incurrió en prácticas contables legales y utilizadas por sus antecesores.

Asimismo, alrededor del 50% de la Cámara Alta -45 de los 81 senadores- enfrentan una o más demandas judiciales fuera del área privada en algún tribunal de Brasil, según la ONG Transparencia Brasil. Doce de ellos son investigados por la Suprema Corte vinculados al megafraude en Petrobras, incluidos el presidente del Senado, Renan Calheiros, y el expresidente de Brasil y actual senador Fernando Collor de Melo, de acuerdo con un relevamiento del sitio Congresso Em Foco, especializado en el poder legislativo brasileño.