Los dos principales fondos buitre, Elliot y Aurelius, ya cobraron el efectivo prometido por el gobierno argentino, según surge de las presentaciones hechas ayer al juez Thomas Griesa, en las que piden retirar las demandas contra el país y prometen abstenerse de realizar demandas futuras, al menos por esos bonos.

Según publicó hoy el diario Ámbito Financiero, los representantes legales de fondos de inversión de Paul Singer y Mark Brodsky presentaron ayer los escritos (uno de los requisitos impuestos por Griesa), en los que le piden al juez que desmantelen todas las presentaciones indirectas que lo involucren en su disputa contra la Argentina y aclaran que renuncian a cualquier tipo de demandas futuras contra el país.

Singer, el más emblemático de los buitres, se aseguró así el cobro de casi 4.500 millones de dólares, mientras que Aurelius se llevó 650 millones, luego de haber sido uno de los fondos que se había presentado ante la Corte de Apelaciones como uno de los apelantes si el tribunal no le reconocía a Griesa la facultad para aplicar el "stay".

Además, ambos le enviaron una carta al magistrado neoyorquino en la que, con caballerosidad, le agradecen al juez todas sus gestiones durante el "juicio del siglo", que ganaron apostando por el default del país y negándose a aceptar ingresar en los canjes de 2005 y 2010.

Se espera que Elliot y Aurelius sean quienes marquen el camino a otros acreedores y estos también renuncien a realizar futuros litigios contra la Argentina. Sin embargo, ayer se presentó ante el juzgado de Griesa Mohammad Ladjevardian, un inversor de Houston que compró deuda argentina en default en 2002, se negó a ingresar en los canjes y ya había dicho que sería el primero en presentarse para litigar contra el país, en contra del acuerdo firmado por el gobierno con los demás buitres. Ayer cumplió su promesa: llamó al juez y pidió que embargue el dinero de más que recaudó la Argentina en la colocación de la semana pasada.

Se trata de unos U$S 4.500 millones que llegaron "por fuera" de la deuda que se les debía pagar a los holdouts que sí aceptaron la propuesta. Ahora Griesa deberá contestar si acepta o rechaza tratar la presentación y Ladjevardian, dependiendo de esa resolución, podría recurrir a la Cámara de Apelaciones.