España: 8 meses sin gobierno
España: 8 meses sin gobierno

El 20 de diciembre de 2015 se realizaron las elecciones generales en todo el Estado español para formar al nuevo gobierno. Sin embargo, la dispersión electoral entre cuatro fuerzas y la falta de acuerdos empujaron a realizar nuevos comicios el 26 de junio para destrabar la situación.

Por lo tanto, no es de sorprender el hastío de la mayoría de los ciudadanos españoles, quienes luego de tener que haber acudido por segunda vez a las urnas en menos de seis meses, aún no ven que las fuerzas políticas hayan logrado reunir una mayoría parlamentaria para formar gobierno.

De dos a cuatro

El sistema politico español desde la Transición en adelante estuvo signado por el bipartidismo entre el Partido Popular y el PSOE, complementado con los partidos nacionalistas regionales (valga el oximoron). La crisis hipotecaria de 2007/8 y el derrumbe del Estado de bienestar produjeron desplazamientos significativos en el tablero con la emergencia de dos nuevas fuerzas: Podemos y Ciudadanos, expresiones cada una a su forma del reclamo social por una renovación de la política.

Los últimos comicios dieron ganador al PP pero no con la mayoría suficiente para formar gobierno. El PSOE se impuso en segundo lugar por poco sobre Podemos, que anhelaba destronar a la histórica socialdemocracia española en una alianza con Izquierda Unida. En cuarto lugar pero consolidado como árbitro quedó Ciudadanos.

La encrucijada sigue porque el partido del presidente en funciones, Mariano Rajoy, sigue sin obtener la mayoría. El PSOE se niega a un apoyo que equivaldría a un suicidio político teniendo a Podemos al acecho. Esto incluso le ha generado crisis internas con sectores históricos del PSOE e incluso medios afines, como El País.

Al mismo tiempo, las cámaras empresarias y el propio establishment no ven con confianza un gobierno de coalición entre Pedro Sánchez, Iglesias y las fuerzas nacionalistas de Cataluña y el País Vasco, en particular, por la eventual convocatoria a referendums independistas en estos territorios.

Aunque sea la opción más desechada por todos los políticos frente a las cámaras, España podría encaminarse a la convocatoria de las terceras elecciones generales si no logra formar gobierno. El propio Rajoy insinuó que la negativa del PSOE lo estaba "empujando a unos terceros comicios". Nadie puede anticipar quien se beneficiaria de eventuales nuevos comicios.

Por lo pronto, mientras sigue la falta de acuerdo, Bruselas tira de las orejas a Rajoy por incumplir las metas de déficit fiscal y reclama un recorte estructural de 10 mil millones de euros, un tema del que casi ninguno de los partidos habla. El futuro ibérico no está en cielo sereno.