El Che Bondi unió chicos y luchas de distintos puntos del mapa.
El Che Bondi unió chicos y luchas de distintos puntos del mapa.

“Viajar te abre la cabeza”, es una frase trillada y no por eso, equivocada. Moverse implica conocer otras formas de vida y desnaturalizar la propia cotidianidad. Es por eso que la Fundación Che Pibe pide ayuda para arreglar un micro en el que cientos de chicos hacen su primera experiencia viajera por el país.

La institución trabaja en el desarrollo integral de la niñez desde hace 29 años en Villa Fiorito, la tierra natal de Diego Maradona. Diariamente, brinda actividades educativas, deportivas y de formación profesional a 600 chicos. Como cuando el Diez peloteaba en el potrero, el populoso barrio ubicado en Lomas de Zamora es un territorio abandonado en la actualidad. “Hay problemas de extrema pobreza, de vulneración de derechos, de violencia intrafamiliar, institucional. Hay narcos, robos de autos. Es un combo de zona liberada”, contó a Infonews Sergio Val, integrante de la Fundación.

"Necesitamos ver que hay otras realidades para saber que no necesariamente hay que vivir en el barro"

En ese contexto, el ómnibus bautizado Che Bondi se convierte en una herramienta transformadora. “Necesitamos ver que hay otras realidades para saber que no necesariamente hay que vivir en el barro, en la contaminación, sin agua, con la fealdad como normal. Acá las casas son feas, muchas están sin terminar, sin pintar. Los chicos creen que los basurales a cielo abierto son algo natural. Si no podemos contrastar lo que pasa en el barrio con lo que pasa en otros lugares, entonces no podemos anhelar lo que no conocemos”, explicó el referente social.

Un micro con historia. La unidad se compró en 2005 con una donación del programa “La Noche del Diez”, que conducía Maradona por Canal Trece. “Muchos chicos hicieron su primer viaje de larga distancia con el Che Bondi. Inclusive hubo padres que conocieron el mar con él. Fuimos también a la montaña y a las Cataratas del Iguazú e intercambiamos luchas con organizaciones de otras provincias”, detalló Val.

Once años después de adquirirlo, el micro modelo 1992 presenta problemas en los asientos, el piso, el techo, desperfectos mecánicos y ruedas gastadas (cada neumático cuesta mil pesos). “Son coches viejos, ya no se fabrican, pero nos sigue llevando a todos lados”, explicó Val, con cariño a ese monstruo de ocho gomas que transporta sueños por las rutas argentinas.

Quien quiera colaborar con la puesta a punto del Che Bondi puede hacer un depósito en la siguiente cuenta de la Fundación:

CBU: 01401307 01505405011837
CUENTA CORRIENTE: 50118/3
BANCO DE LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES
SUCURSAL LANÚS OESTE NÚMERO: 5054
CUIT: 30-68033354-4
A NOMBRE DE LA FUNDACIÓN AYUDA A LA NIÑEZ Y LA JUVENTUD CHE PIBE