Cuatro días después de la reelección del líder camionero, Hugo Moyano, la presidenta Cristina Fernández recibió en la Casa Rosada a una treintena de gremios en un intento de recomposición del diálogo con la dirigencia gremial.

Antes de comenzar el encuentro, la mandataria expresó que cree “en la unidad del movimiento obrero”, y que “la división solo le sirve a unos pocos que no le hacen bien al país”.

En ese sentido, dijo: “Agradezco a los compañeros que buscan la unidad. Aspiro a una sola CGT, y por eso los recibo a ustedes que sé que tienen ese objetivo. El movimiento no puede estar manejado por 20 o 30 personas”.

Además, expresó que pese a los distintos puntos de vista, hay un objetivo común, que es “mantener este crecimiento económico, y más viendo lo que pasa en el mundo”.

“Hay que saber que las conquistas que obtuvimos no fueron por quedar bien con los dirigentes más combativos, sino que fue por un proyecto político que nos permite seguir creciendo, que cree en el mercado interno y en el poder adquisitivo del salario, que es el mejor de Latinoamérica”, destacó Cristina.

“Agradezco poder recibirlos aquí que no es la casa de la presidenta, sino la casa de todos los argentinos”, concluyó la mandataria.

A la reunión con la Presidenta asistieron los dirigentes Antonio Caló (UOM), Ricardo Pignanelli (Smata), los referentes de los grupos de independientes (Gerardo Martínez de la Uocra, Andrés Rodríguez de UPCN y José Luis Lingeri de Obras Sanitarias), de los “gordos” (Armando Cavalieri de Comercio, Oscar Lescano de Luz y Fuerza y Carlos West Ocampo y Héctor Daer de Sanidad) y los ex aliados de Moyano, encabezados por Omar Viviani (taxistas).