Política

“Cristina no va tener la voluntad de conducir, le está pasando el mando a otras generaciones”

En una entrevista con Infonews, la vicepresidenta segunda de la Legislatura, María Rosa Muiños (FpV), se refirió al futuro de la ex mandataria y aseguró que el kirchnerismo está en una etapa de “reorganización”. Además, dio su posición sobre las cuestiones de género, criticó los primeros meses de gestión del Gobierno y explicó por qué el peronismo no logra afirmarse en la Ciudad.

Crédito: Infonews
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María Rosa Muiños ocupa un lugar destacado en la política de la Ciudad. Como vicepresidenta segunda de la Legislatura, tiene una visión completa de lo que ocurre con las cuestiones sociales y de seguridad en Buenos Aires. Pero como mujer y miembro del Frente para la Victoria también aporta una mirada aguda y cercana a temas como el futuro político de Cristina o los vaivenes judiciales de Milagro Sala y Hebe de Bonafini. Por eso, Infonews se acercó para charlar con ella en su despacho.

Infonews: ¿Qué lectura hace del rol que está cumpliendo el Frente para la Victoria en el país?

María Rosa Muiños: No está cumpliendo un rol único. Estamos en un proceso de crisis luego de una derrota y hay mucho movimiento. De hecho se radicalizaron algunas posiciones. Estamos en este intento de reorganización que va a ser duro y largo.

IN: ¿Estos quiebres debilitan al partido?

MM: Al contrario. Toda crisis es una oportunidad de crecimiento. Lo que se discute es cuál es la prioridad política desde la oposición. Eso es lo que nos diferencia entre los sectores.

IN: En este contexto, ¿qué lugar ocupa Cristina Fernández como líder del espacio y dónde la ve en las elecciones legislativas de 2017 o las presidenciales de 2019?

MM: Por las últimas intervenciones que tuvo, principalmente la de Ensenada, les pidió a los compañeros que no digan más "Cristina conducción", sino "Cristina militante". Le está pasando el mando a otras generaciones. Ella entiende que este Gobierno tiene una política totalmente diferente y por eso convoca a actos y encuentros. Pero no está teniendo la voluntad de conducir.

IN: ¿Y quién puede tomar esa posta?

MM: Hay muchos dirigentes que pueden aparecer. Es una historia que se repite cuando se pierden las elecciones. Pero aún no sabemos. No es el proceso de hoy. Ahora lo que debemos definir son los objetivos y trabajar para lograrlos.

Crédito: Infonews
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IN: ¿Qué reflexión hace sobre estos primeros meses del gobierno de Macri?

MM: Tienen objetivos bien diferentes a los nuestros. Me parece que más allá de las desprolijidades con el tema de las tarifas, por ejemplo, que no haya habido audiencias no es casualidad. Es una forma de gobernar que Macri ejerció cuando fue jefe de Gobierno porteño. Es preocupante si cree que gobernar la Ciudad es lo mismo que hacerlo en el país. Tiene una claridad donde definió a qué sector iba a privilegiar. Decidió bajar las retenciones y eso que tenía de donde financiarse. Le dio ganancias a un sector y eligió que lo pague otro con las tarifas.

Es preocupante si Macri cree que gobernar la Ciudad es lo mismo que hacerlo en el país

IN: ¿Y Larreta en la Ciudad?

MM: Recién esta semana está habiendo movimiento. Lo primero que sorprendió es que no había gestión. Las ideas que aparecen son inconexas. No hay un proyecto íntegro en la Ciudad.

IN: ¿Qué pasa con la poca actividad en la Legislatura Porteña?

MM: No es una política de este año de la Legislatura. Desde que entré (hace tres años) siempre fue muy costoso sacar proyectos como oposición. Es muy difícil para el oficialismo aceptar una ley que tenga que ver con la gestión.

IN: O sea que esto no es un fenómeno que surgió con Larreta…

MM: No, es una constante en el macrismo. Cuando Macri era jefe de Gobierno uno insistiendo podía meter algunas leyes. Hoy tenés que la mayoría de los cuadros o se fueron a la Nación o a la Provincia. Hay un montón de funcionarios que no conocés y están haciendo sus primeras armas en roles importantes. Incluso dentro del bloque del PRO (en la Legislatura) son pocos los diputados que quedan y con los que teníamos relación y diálogo. Los que han entrado vienen sin experiencias. Este año hay un gran parate.

Crédito: Infonews
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IN: ¿Cuál es el estado del traspaso de la Policía Federal?

MM: Lo desconocemos. Se consiguió un listado de los traspasados pero no es información oficial. Estamos requiriendo una mesa de diálogo. Que venga el ministro y se haga presente. Esto es muy preocupante porque lo vemos en la calle. Hay espacios donde no hay Policía Federal. No hay un mensaje claro. No le podes preguntar a un policía si es o no traspasado.

IN: ¿Por qué ocurre esto?

MM: Hay muchas cosas entre la Metropolitana y la Federal que se contraponen. Tienen políticas internas diferentes. Pasa lo mismo con las competencias penales. Se supone que tenemos que participar porque somos la representación de los votantes.

IN: ¿Por qué la Ciudad le ha sido siempre esquiva al peronismo?

MM: Es una respuesta muy larga (sonríe). El peronismo fue muy prejuicioso con la Ciudad. Hay una cosa de catequizar al porteño. Uno como político tiene que contemplar la necesidad de todos los sectores. Obvio que no te vas a escapar de tu origen. Vivís en una metrópolis rica que en su mayoría es clase media y alta. El peronismo debe empezar a quererse un poco más en este distrito. Por ejemplo, el 17 de octubre y lo que significa para el peronismo; nunca escuché a un peronista reivindicar esa fecha en esta Ciudad.

La autonomía es muy joven y nos quedamos enganchados al Presidente designando primero al Intendente y después al candidato. De todos los partidos somos los que llegamos con mayor lentitud.

El peronismo fue muy prejuicioso con la Ciudad

IN: ¿Considera que creció la pobreza en estos meses?

MM: Lo que se nota es que al menos se triplicó. No pasa en toda la Ciudad pero si en varias zonas. Es posible que ésta gente venga también del conurbano porque en el centro hay más concentración de recursos o riquezas. Puerto Madero estaba lleno de familias porque vivían de lo que tiraban los restaurantes. Hace falta un nuevo censo.

La pobreza en la Ciudad al menos se triplicó

IN: Y en cuanto a las políticas de Estado para reducir la pobreza…

MM: El operativo frío es eficiente. Lo que falta es una política de largo plazo. Mejores paradores y más diversos. Falta más y pensar de una forma diferente. Los paradores deberían tener una política muy activa para pensar cómo sacar a la gente de esa situación de calle y pensar en cómo continúa la vida de esas personas. El Estado debe cubrir todo el espectro. Acompañar, cuidar y relocalizar.

IN: ¿Cuál es su lectura sobre los casos de Milagro Sala o ahora Hebe de Bonafini? ¿Le parece que la Justicia está actuando de acuerdo con el poder político?

MM: Ella es una militante social, que tuvo mucho coraje para armar a los grupos más vulnerables de la provincia en pos de un objetivo, y tuvo un Estado nacional que la apoyó. En ese apoyo, lo que hizo en alguna forma el Estado nacional fue desconocer los poderes provinciales. Por eso entiendo esto como una revancha. Nadie puede desconocer que muchas provincias han actuado durante mucho tiempo como un feudo. Entonces vos sabés que los presupuestos de la nación destinados a determinadas políticas, en este caso a promoción social, no se invertían o no se ponían en valor como la Nación pensaba que tenían que hacerlo. Me parece que es bueno que funcionen estos anticuerpos, que digas “bueno, vamos a hacerlo a través de una ONG, nosotros podemos poner a este grupo a que le muestre una institución que no está funcionando cómo deben hacerse las cosas”, pero eso tiene un tiempo y un límite. Tenés que buscar la forma de que eso se haga política institucional. Cuando esto no pasa, se da una lucha de poderes, y la consecuencia es Milagro Sala presa injustamente. Desconozco si es responsable o no de lo que se le acusa, pero la Justicia también lo desconoce porque el proceso no está completo. Tiene que cumplir un proceso judicial como cualquier otro, en su casa.

IN: ¿Usted hablaba de revanchismo de parte del Gobierno o de parte de la Justicia?

MM: No, en este caso de parte del Gobierno de la provincia. Lo que no hace la Nación es decir “hasta acá llegaste”.

IN: ¿Y en el caso de Hebe?

MM: Es muy parecido. Es una luchadora, ha hecho lo que no se animó casi nadie, que fue pedir por sus hijos y a pedir por otros hijos. Ella llevó a cabo una lucha, muy parecida a la de Abuelas, pero con una gran diferencia en un momento: las Abuelas tienen un objetivo político muy claro, que es la restitución de sus nietos. Su consigna era “con vida se los llevaron, con vida los queremos”. Hay un punto de inflexión en el proceso democrático donde vos sabés que esa consigna ya no tiene más sentido. Uno cuando pone toda su vida y su cuerpo en una causa como Memoria, Verdad y Justicia, donde vos ya sabés que eso no va a producir que tus hijos estén con vida y que vuelvan, y vas más allá, vas para pelear por una sociedad más justa, encima tenés un Estado nacional que te apoya, qué mejor que darle viviendas a la gente en un país donde faltan casas. Schoklender no es responsabilidad de Hebe. Yo no le hubiera dado esa función, o no se la hubiera dado de esa forma. En ese punto yo veo la similitud con lo de Milagro. A mí me parece totalmente injusto el lugar que tiene hoy Madres en la sociedad, porque se bastardeó una lucha que es de toda la vida de estas mujeres, que para mí sigue siendo reivindicable e intocable.

Crédito: Infonews
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IN: ¿Qué le pasa cuando escucha a Macri decir que no sabe la cantidad de desaparecidos hubo y hablar de “guerra sucia” para referirse a la última dictadura militar?

MM: Creo que en eso tienen bastante habilidad los que le manejan la comunicación porque se hace el “bueno, no vamos a discutir el número porque en realidad uno solo ya era importante”. Desde el primer día de gobierno, los diarios más importantes empezaron con un discurso de volver a reflotar ciertas discusiones. Hay un sector que se sintió agredido por el kirchnerismo, interpelado por el kirchnerismo -porque nosotros tenemos posición sobre el tema-, que obviamente está buscando avanzar: son los que están presos por delitos de lesa humanidad. El término “guerra sucia” fue esgrimido por los militares, y no creo que la mención sea inocente, para nada. Es volver a instalar una discusión sobre un tema que para nosotros no la tiene.

El término “guerra sucia” fue esgrimido por los militares, y no creo que la mención sea inocente

IN: O sea, ¿va en el sentido de derechos humanos que tiene el Gobierno?

MM: No sé cuál es la política de Derechos Humanos que tiene el Gobierno. Desconozco. Si por ahí me das más datos… (sonríe)

IN: …o no hay política

MM: Yo creo que no. Creo que la van a tener, que van a intentar. Esta cosa de “nosotros le ponemos un valor a la política de Memoria, Verdad y Justicia”, que ellos van a tratar de compensar con otras cosas, abriendo la ex Esma y poniendo otras actividades. Si colocás un sector que trabaje otro tipo de derechos, no solamente los vulnerados del ’76 en adelante, a mí no me parece mal. Me refiero a pensar una cosa más inclusiva, otro tipo de derechos que se fueron generando en democracia. Es muy discutible la política que uno podría tener en la Esma. Hay un sector que dice que hay que tenerlo con vida y llenarlo de actividades. Yo no estoy tan de acuerdo con eso, me parece que uno tiene construir institucionalidad y por ahí hubiera hecho un gran museo como es el Museo del Holocausto. Ellos no te van a plantar un Famus, pero van a tratar de diluir.

IN: ¿Cuál es su mirada cuando ve a los López, los Jaime?

MM: Horrible. Lo que pasa es que la inmediatez de la comunicación no te permite hacer un desarrollo, un análisis más completo de “uy fue cómplice, sabían o no sabían, roban pero hacen”. La verdad es que parece una película. A mí me pasaba una cosa curiosa: cuando aparecieron los videos de la Rosadita, con todos estos personajes que habían estado señalados, denunciados, con esa cantidad de plata, había un descreimiento de compañeros nuestros de que eso fuera la realidad de una estafa. De “es una financiera ¿qué querés? Es gente contando plata”. Y me llamó la atención como un par de meses después todo el mundo creyó que lo de López, en convento y la muralla eran ciertos sin haber visto un solo testimonio gráfico.

Sale la historia y todos se quedaron como sorprendidos. Como que uno tiene tendencia a creer en lo increíble y no en lo más racional. Hasta que aparecieron los videos de López y eso lo termina de reafirmar, pero creo que muy poca gente se lo cuestionó. No lo conozco a López, pero me parece, y en esto coincido con Juan Grabois, que hay un sistema armado para la corrupción estructural. No sé si está armado para hacer esto, pero lo propicia y lo apaña, y hay que avanzar sobre reformas que tiendan a la transparencia. Hay algunas cuestiones que a algunos funcionarios hasta les parecen naturales.

IN: ¿Qué lectura hace del rol de la mujer en la política?

MM: A las mujeres nunca nos dieron nada. Al día de hoy hay algunos compañeros que si me encuentro delante de ellos, no hablan. Y si decimos pavadas, somos estúpidas por género, cuando los varones dicen pavadas todo el tiempo y nadie les dice nada. Me parece que está muy bien esta campaña del 50 por ciento, así como enriquecemos la vida en general, enriquecemos la política (ríe) Me parece que tenemos una mirada diferente a la del varón, no solo producto de la cultura, de nuestra formación como mujeres, porque todavía hoy son formaciones diferenciadas. Es un género que tiene múltiple ocupación y eso la da múltiples visiones. Además de tener un funcionamiento del cuerpo, que también nos hace más resistentes (risas).

 

Hay un sistema armado para la corrupción estructural

IN: ¿Notó algún cambio a partir de la campaña de Ni una menos?

MM: Creo que es una buena campaña. Me parece que está muy bien generar conciencia. Esto de que esté en la calle y en los medios siempre es bueno. Pero necesitamos un cambio en la escuela porque la sociedad, el mundo, es otro y no estamos llegando con esa flexibilidad. Estos temas hay que pensarlos de forma diferente. Entiendo que es muy difícil porque tenés poderes donde los hombres son mayoría y entonces es difícil tener otra mirada. La mujer hoy está en una mujer de defensión. No tiene un rol activo en el diseño de estas políticas.

Hoy tenés un montón de pasos a seguir si sos víctima de violencia de género, especialmente en el núcleo familiar: hacés la denuncia y la Justicia interviene excluyendo del hogar al golpeador, no le permite ver a sus hijos y en general pierden el trabajo. Creo que el hombre que es violento no tiene registro de lo que hace, sino que entiende que la mujer es un objeto de su propiedad. Y la consecuencia de ejercer el derecho a su propiedad le devuelve que lo excluyen de la casa, que lo echan del trabajo. Eso genera más violencia. Me parece que la intervención que debería tener el Estado sobre esa situación es ver cómo reeduca a ese hombre.

IN: ¿Qué visión tiene de este nuevo modelo que pudimos encontrar los medios que pertenecíamos al Grupo Veintitrés, que volvimos en formato de cooperativa?

MM: Infonews es un portal muy prestigioso. Primero, es lamentable que no siga funcionando como estaba funcionando. Pero a mi juicio, la experiencia de Tiempo es muy interesante como para copiar. En algún momento supusimos que no iba a durar mucho, porque cuando uno está acostumbrado a hacer su función, que es la de periodista, y estar empleado por una empresa, que se ocupa de pagar los sueldos, buscar la pauta y demás, pasar a ocuparse de todo… me parece que deben quedar dos o tres personas que se ocupen del gerenciamiento, aunque sea un sistema cooperativo donde cada uno hace su parte. El estado debería acompañar a las cooperativas y no es tan difícil, hay recursos. Lo que tiene que tener es la decisión política de hacerlo. Pero bueno, felicitaciones.

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