"La Nación" niega los derechos de los pueblos originarios
"La Nación" niega los derechos de los pueblos originarios

Por Alejandro Balazote y Sebastián Valverde

El pasado 21 de Agosto el matutino “La Nación” publicó un editorial titulado“La utilización populista de los pueblos originarios” que con un contenido fuertemente estigmatizante y racista, tiende a negar la preexistencia de los diversos pueblos originarios de nuestro país, buscando reducir burdamente décadas de trayectorias, luchas y procesos organizativos por parte de familiares, comunidades y pueblos originarios enteros, a una mera “utilización” por parte de los gobiernos que esta misiva caracteriza como “populistas” de la “región”.

En esta comunicación, con argumentos que recuerdan la historiografía hispanófila y militarista (nos tienta decir“cuartelera”) que circulaba durante la última dictadura Cívico-Militar, se exalta la figura del General Julio A. Roca y la “Conquista del Desierto” de fines del Siglo XIX. Destaca heroicidades y grandezas, resalta beneficios y aportes, justificando sus “aspectos negativos” al señalar la “inevitabilidad” del proceso histórico de conquista. Para La Nación se trata“…un conflicto de culturas, como ha ocurrido y continuará ocurriendo en toda la historia humana”.

Nada se dice desde esta narrativa, sobre el etnocidio, el genocidio y la explotación sufrida por los pueblos originarios, que surge de vastos testimonios y un sinfín de documentos, históricos. Si nos dice que “… los araucanos lanzaron sus malones sobre los poblados, con sus terroríficos ataques, degüellos y raptos de cautivas con sus críos.” exhibiendo una doble moral más que evidente.Las acciones militares o, para decirlo más claramente, el genocidio llevado a cabo por el Estado argentino, se justifica a partir de una construcción de opuestos primaria: “civilización o barbarie”. La violencia de esta clasificación confinaba a los pueblos originarios al polo donde primaba lo “arcaico”, el “atraso”, la “improductividad” y la “irracionalidad” en el uso de los recursos. En definitiva “la barbarie” imperante en los territorios indígenas constelaba un escenario que ineludiblemente culminaría con la llegada de la civilización.

De este modo, el “progreso” y la “modernidad” eran usados eufemísticamente para validar el “desarrollo” y la profundización de un modelo económico impulsado por la oligarquía latifundista bonaerense. No es de extrañar que el diario fundado por Mitre sostenga esta línea editorial, si llama la atención lo burdo de las argumentaciones, la repetición de falacias (largamente refutadas) y la pobreza de los fundamentos históricos.

Pero quizás los más rustico del editorial sea el forzado intento de vincular un cúmulo de reclamos históricos de los pueblos originarios con la “manipulación populista” reduciendo y simplificando las reivindicaciones (y la identidad misma) de los pueblos originarios a una mera “manipulación política” sectorial a la vez que ignora la recuperación de la memoria de los pueblos indígenas, sus sufrimientos y despojos.

Estas trayectorias y reivindicaciones son muy anteriores a la llegada de Néstor y Cristina Kirchner o de otros líderes los gobiernos de diversos países de América Latina, al tiempo exceden y a la vez convergen en algunos aspectos con los procesos políticos de estos años. También obliteran sus formas de resistencia, siempre negadas desde la historiografía oficial y tradicional.

Nos interesa destacar que estos discursos, se proponen estigmatizar y limitar los derechos de los pueblos originarios, reduciendo los significativos avances –que desde ya exceden a las políticas instrumentadas en la última década y al propio caso argentino-, a un mera “utilización populista” del pasado gobierno. Semejantes explicaciones, tienden a reproducir estereotipos que en muchos casos asumen connotaciones discriminatorias y racistas, a las cuales acuden una y otra vez diversos sectores con intereses muy claros.

Es ineludible remarcar que los medios periodísticos que publican estas comunicaciones tienen un vínculo insoslayable con la sociedad oligárquica consolidada a fines del Siglo XIX, cimentada sobre la base del genocidio y expoliación a los pueblos originarios, que instauró un proyecto de país sumamente desigual pensado para unos pocos. Lejos de una pretendida “neutralidad” u “objetividad periodística”, esta nota publicada en el matutino “La Nación”, defiende –máxime en el contexto político actual-intereses políticos y económicos muy claros y posee un posicionamiento bien definido en los conflictos actuales que afectan a los pueblos originarios.

*Alejandro Balazote es profesor-investigador Universidad de Buenos Aires, Universidad Nacional de Luján y

*Sebastián Valverde es profesor-investigador del CONICET- Universidad de Buenos Aires, Universidad Nacional de Luján.