Cuando nosotros decimos que los grandes medios aprovechan su poder de fuego y su llegada a una audiencia masiva en favor de sus propios intereses políticos y económicos, lo decimos por cosas como la que sucedió hoy. Clarín; La Nación e Infobae en una sintonía asombrosa, publicaron (una semana después del hecho) que el Frente de Mujeres de Nuevo Encuentro CABA había brindado un taller a adolescentes sobre cómo abortar con pastillas en el Colegio Carlos Pellegrini. Una burda operación de prensa con el único fin de continuar estigmatizando la militancia y la política y, especialmente, la kirchnerista.

Nuestras compañeras habían sido convocadas por La Creciente, la agrupación estudiantil de Nuevo Encuentro en ese Colegio, para participar de una charla debate sobre la legalización y descriminalización del aborto, como participan hace años en muchos otros ámbitos.

Hay una gran diferencia entre publicar que enseñamos a abortar a chicxs de 13 años, y decir que fomentamos el debate por la descriminalización del aborto y compartimos información pública y avalada por la Organización Mundial de la Salud.

En Uruguay, la tasa de mortalidad por abortos mal realizados e inseguros se redujo drásticamente a partir de la implementación de la Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo. Mientras en nuestro país el Estado no se haga cargo de una realidad que registra miles de abortos al año, brindar información correcta y segura es crucial para evitar muertes, el estigma social y experiencias aún más traumáticas a causa de su ilegalidad. Eso es lo que hacemos en nuestra militancia diaria. Trabajamos por las causas en las que creemos para conquistar los derechos que a muchxs les faltan.

Dar información pública y legal no es delito y hablar de aborto es hablar de derechos en materia de salud pública. Bienvenida la polémica si permitió colocar en agenda un tema tan urgente e importante como es la despenalización del aborto en nuestro país. En Argentina son miles los abortos anuales clandestinos. Es hora de empezar a recorrer el camino de la legalización, pero mientras tanto, alguien que hacerse cargo de la realidad cotidiana en relación al aborto. Y ahí está nuestra militancia, todos los días. Esa que hoy, una vez más, Clarín y sus amigos quisieron desprestigiar.