Violencia de género: cuando la Justicia asegura la impunidad
Violencia de género: cuando la Justicia asegura la impunidad

Uno de los puntos sensibles y más desprotegidos que enfrentamos las mujeres en Argentina es la falta de Justicia. Los jueces, fiscales y defensores de nuestro país no aplican la perspectiva de género al momento de investigar y tomar decisiones.

El débil accionar refleja la falta de conocimiento del derecho, esto es responsabilidad de las universidades y consejos de la magistratura de nuestro país que no han actualizado sus curriculas generando profesionales que lejos de brindar justicia discriminan y violan los derechos de las mujeres, sin que esto sea sancionado.

Las mujeres, niñas y adolescentes estamos en problemas serios. Fiscales, jueces y abogados no tienen adecuado conocimiento legal y esto nos excluye de la posibilidad de acceder a justicia. Son muchos los casos en los que el sistema asegura la impunidad de violentos.

Está semana en Tandil otra niña de 12 años fue violada. En la misma ciudad hace unos meses otra adolescente de 13 años fue multiplemente abusada y luego arrojada a la ruta donde fue atropellada con el objetivo de matarla para que no denunciara lo ocurrido.

El fiscal Morley aseguro la impunidad de los violadores estigmatizado y culpando a la joven por lo sucedido. En ambos casos la deficiencia en el accionar del poder judicial genera un clima de permisos que habilita la violencia. Las mujeres decimos basta y nos organizamos. No vamos a permitir que nos sigan violentando.El poder judicial tiene que escucharnos y cambiar su accionar.

Por esa razón el 25 de Noviembre, día Internacional de la Eliminación de la violencia contra la mujer, se llevarán acciones de reclamo a las puertas de los Tribunales de todo el país con núcleo en la Corte Suprema. Ese día las mujeres nos volvemos a juntar, convocadas por Ni Una Menos, en asambleas para organizarnos contra la violencia de género y reclamarle a las instituciones que cumplan con sus obligaciones.

La justicia es responsable de toda la violencia que sufrimos, es hora de que les reclamemos lo nuestro.