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Manifestantes interrumpieron varias veces la audiencia en el Senado estadounidense reunida para confirmar la nominación del cuestionado Jeff Sessions, elegido por Donald Trump para ser Fiscal General.

Vestidos como miembros del Ku Klux Klan y mujeres con tiaras que emulaban la Estatua de la Libertad, ingresaron al grito de "No a Trump, no al KKK y no a los fascistas en Estados Unidos".

El Senado norteamericano inició hoy las audiencias para ratificar a los miembros del gabinete de Donald Trump, otro de los capítulos finales del traspaso de poder en Estados Unidos, uno de los más convulsionados de su historia, en el que algunos cuestionados candidatos serán puestos bajo la lupa.

Los nominados, además de Sessions, son Rex Tillerson, que lideró el gigante petrolero ExxonMobil propuesto como secretario de Estado; John Kelly, y Mike Pompeo, el congresista de Kansas nombrado para dirigir la Agencia Central de Inteligencia (CIA), deberán responder a incisivas preguntas de los legisladores sobre su trayectoria y sus opiniones, informó la cadena CNN.

Se espera que los demócratas, minoría en el Senado y, por consiguiente, con dificultades para impedir los nombramientos, centren sus dardos en Sessions, y le le recuerden su uso en el pasado de palabras despectivas sobre los negros y sus bromas sobre la organización Ku Klux Klan.

Un grupo de clérigos protestantes negros de Alabama, sin embargo, presentó hoy el pedido de no dejarse impresionar por la acusación de "racista" contra Sessions, asegurando que es infundado y solo representa la voluntad de la "izquierda" de bloquear a cualquiera que le desagrade.

En tanto, la relación de Tillerson con el presidente ruso Vladimir Putin, incluyendo la recepción de la Orden de la Amistad de Rusia, será probablemente objeto de un intenso escrutinio intenso.

A diferencia de Sessions, quien ha enfrentado el rechazo de senadores demócratas, Kelly ha sido amistosamente recibido durante varios días de reuniones privadas por legisladores demócratas y republicanos del Comité se Seguridad Interior.

Trump, no obstante, no ha mostrado signo de inquietud por la confirmación de sus designados en el Congreso.

"La confirmación irá bien", dijo a los reporteros el lunes en una inesperada aparición en el lobby de la Torre Trump de Nueva York, donde tiene sus decoradas oficinas corporativas.

Ayer, Trump nombró a su yerno y hombre de confianza en su campaña. Jared Kushner, como asesor especial del presidente, un puesto que no requiere confirmación del Senado.

Kushner trabajará junto con el jefe de gabinete de Trump, Reince Priebus, y a su estratega jefe, Stephen Bannon, "para implementar la agenda del presidente electo", dijo el equipo del republicano en un comunicado en el que confirmó este lunes la decisión, filtrada horas antes a varios medios estadounidenses.

"Jared ha sido un tremendo activo y un asesor de confianza durante la campaña y la transición, y me enorgullece tenerlo en un puesto de liderazgo en mi administración", dijo Trump sobre su yerno.