En los tribunales de Roma se dictaron ocho sentencias a cadena perpetua y 19 absoluciones tras el proceso judicial por el llamado Plan Cóndor.

En el juicio que terminó hoy en Roma, la fiscalía había pedido 27 cadenas perpetuas por la desaparición forzada de los ciudadanos italianos, entre ellos los nacidos en Argentina Luis Stamponi (secuestrado en Bolivia); Alejandro José Logoluso Di Martino y Dora Marta Landi (secuestrados en Paraguay) y Lorenzo Ismael Viñas Gigli y Horacio Domingo Campiglia (secuestrados en Brasil).

Desaparecidos italianos dictaduras latinoamericanas
Desaparecidos italianos dictaduras latinoamericanas

La justicia italiana condenó a los responsables de la estrategia desarrollada por las dictaduras de Argentina, Bolivia, Chile, Paraguay, Perú y Uruguay, en el poder entre los años 70 y 80, que en conjunto con la CIA (Estados Unidos) acordaron para la eliminación de cualquier opositor al régimen (sindicalistas, intelectuales, estudiantes, trabajadores e izquierdistas).

La presidenta de la III Corte Penal del Tribunal de Roma, Evelina Canale leyó en el aula de la cárcel de Rebibbia la condena a militares de Bolivia, Chile, Perú y Uruguay que habían sido acusados por el fiscal Giancarlo Capaldo por la desaparición de decenas de ciudadanos italianos entre 1973 y 1978, incluidos algunos en Argentina.


El primer juicio por los crímenes del Plan Cóndor se realizó en la Argentina y llegó a sentencia el 27 de mayo de 2016. En aquella ocasión, catorce ex jefes militares y de inteligencia argentinos y uno uruguayo fueron condenados a penas de entre 25 y 8 años de prisión por más de un centenar de privaciones ilegítimas de la libertad y otros delitos de lesa humanidad. Dos de las mayores condenas recayeron sobre el entonces jefe de la guarnición militar de Campo de Mayo, Santiago Omar Riveros, a 25 años, y el último dictador y entonces jefe de Institutos Militares, Reynaldo Bignone, a 20 años.

EL RECLAMO DE LOS URUGUAYOS  


"Hay mucho dolor y bronca. El Estado uruguayo dio los pasos necesarios en este proceso, pero va a haber una apelación. Estamos defraudados por la decisión del Tribunal", refirió tras la sentencia el vicepresidente uruguayo Raúl Sendic, que participó de la jornada final acompañado por la subsecretaria del gobierno italiano María Elena Boschi.

En un principio la acusación de la Fiscalía romana iba dirigida a 146 personas, entre ellos 61 argentinos, que finalmente no pudieron ser acusados en el Juicio por trabas burocráticas en las notificaciones, como el presidente de facto Jorge Videla y el almirante Emilio Massera.

El juicio inició el 12 de febrero de 2015 con 33 imputados, incluidos tres dictadores, aunque por su edad y la muerte de algunos se redujo al número a los 27 acusados sobre los que la fiscalía reclamó cadena perpetua en octubre pasado.

El último en morir, ya con el pedido de condena, fue el dictador uruguayo Gregorio "Goyo" Álvarez el pasado 28 de diciembre, mientras cumplía una condena en su país por su participación en la dictadura (1973-1985).

El único acusado que presenció el juicio fue el militar uruguayo Jorge Tróccoli, a quien se le imputó ser partícipe del operativo desarrollado el 21 de diciembre de 1977 en Lavalle al 1494, en Buenos Aires, donde fueron desaparecidos los ítalo-uruguayos Ileana Sara Maria Garcia Ramos y Edmundo Sabino Techeira, Yolanda Ghelpi y su marido Julio Cesar Pallares.

"Haber conectado hechos trágicos ocurridos en países distintos de Sudamérica tiene una importancia histórica. Para el Estado italiano era fundamental que se hiciera Justicia, también por las víctimas de origen italiano", resaltó Boschi en declaraciones a la prensa durante las que también recordó su encuentro con familiares de víctimas durante su viaje a la Argentina en septiembre pasado.

Durante el juicio se escucharon las declaraciones de numerosos testigos y sobrevivientes, además de decenas de familiares de víctimas y de desaparecidos.
 

La decisión se produce después de nueve años de investigaciones y más de 60 audiencias

Pese al pedido de la fiscalía, fueron absueltos los chilenos Pedro Espinoza Bravo, Daniel Aguirre Mora, Carlos Luco Astroza, Orlando Moreno Vásquez, y Manuel Vásquez Chauan.

Tampoco hubo pena para los uruguayos José Ricardo Arab Fernández, "Nino" Gavazzo Pereira, Juan Carlos Larcebeay Aguirregaray, Pedro Antonio Mato Narbondo y Luis Alfredo Maurente Mata.

También fueron absueltos Ricardo Medina Blanco, Ernesto Ramas Pereira, José Sande Lima, Jorge Silveira Quesada, Ernesto Soca, Gilberto Vázquez Bissio y Ricardo Eliseo Chávez Domínguez, para quien la fiscalía había pedido la absolución.

Los familiares presentes en la sala de la cárcel de las afueras de la capital italiana mostraron su descontento apenas leído el fallo y en medio de las lágrimas, especialmente de los familiares de uruguayos, aseguraron que apelarán el fallo.

LOS CONDENADOS 

Los condenados a cadena perpetua fueron el uruguayo Juan Carlos Blanco, los chilenos Hernán Ramírez y Rafael Ahumada Valderrama, los bolivianos Luis García Meza y Luis Arce Gómez y los peruanos Francisco Morales Bermúdez, Pedro Richter Prada y Germán Ruiz Figeroa.