Es hora. Dejemos de hablar de periodistas y medios para citar a “empresarios periodísticos y sus empleados”. Es deshonroso estar todos bajo el mismo estigma. Yo no mandé a cubrir la escenografía del noticiero con un decorado para ocultar la protesta que se desarrollaba detrás.

El ventanal de TN "camuflado" para que no se viera la protesta en la calle
El ventanal de TN "camuflado" para que no se viera la protesta en la calle

Asumimos que los trabajadores de prensa no contamos toda la realidad por, entre otra razones, tratarse de una tarea inabarcable. Elegimos qué contar y qué no y esa selección nos define: ésta noticia va primero, ésta después, ésta más atrás, esta otra no, y así. Lo que resulta inaceptable es ocultar lo que pasa mientras está ocurriendo. Ahí dejamos de ser periodistas para ser otra cosa.

“Es hora”, pensaron también dos solitarios trabajadores de prensa en Cholila, Chubut. En noviembre de 2013, pobladores originarios decidieron ponerse a trabajar en el sitio de noticias “Cholila on line”. Desde allí disparan palabras para romper el cerco. Acaban de traspasar no el cerco sino la muralla que tiene en la provincia Joe Lewis.

El magnate inglés, amigo reconocido del presidente Mauricio Macri, es un comprador voraz de cada metro cuadrado que encuentre en las localidades patagónicas. Ni la legislación vigente ni los tribunales suelen detenerlo. Recibe decretos y normas a medida. Si la Justicia le pone frenos, él simplemente acelera. El poder político lo ampara y, claro, también los medios dominantes.

“El Chubut, Diario Jornada, Diario El Patagónico, Diario Crónica, Radio LU20 y Radio 3 son los medios regionales vinculados a Lewis”, sostiene Darío Fernández, del sitio web. Agrega que los medios hegemónicos nacionales “benefician al magnate o encubren su proceder”. La última avanzada de “Dear Joe” es ir por un acuífero en geografía rionegrina. Un multimillonario, su amigo presidente, los medios locales y nacionales, ¿qué puede salir mal?

Los detalles, los benditos detalles. Unas 10.000 personas habían salido a la calle en El Bolsón para repudiar a Lewis y a funcionarios que, a sola firma, daban visto bueno a un emprendimiento comercial en escenario de altísima riqueza natural. La movilización fue sesudamente negada por los principales diarios y canales de TV pese a que participó la mitad de los habitantes del lugar.

Se “olvidaron” de contar algo así como, proporcionalmente, una marcha de un millón y medio de vecinos en la Capital Federal. La salida del magnate, con los grandes medios como aliados, fue tildar de “violentos” a los dirigentes mapuches que encabezaban el reclamo en las mismas tierras sometidas a lucro.

Como los mapuches son “violentos”, es que el 22 de enero incendiaron campos de Lewis en Lago Escondido. Eso, al menos, publicó el periódico digital Paralelo 42, ligado al terrateniente. El ardid habría resultado si “Cholila on line” no hubiese mirado el reloj. La nota, difundida a las 18.35 decía que las llamas habían comenzado a las 20.00. Notable periodismo de anticipación. La imagen que acompañaba al texto, incluso, tenía señalados con círculos lugares que, mágicamente, iban a ser los afectados luego. No era una noticia. Era una gacetilla falsa, preparada para complacer a uno de los hombres que más dinero tiene en el planeta, para criminalizar a quienes quieren defender sus derechos. No funcionó esta vez pero volverán a intentarlo.

Pero se puede hacer, siempre. Con una computadora y ganas de contar, los colegas del sur lo demostraron. No hay más que dos opciones: o se cambia la escenografía o se descorre el telón. El periodismo autogestionado sigue mostrando cómo actuar con honradez y compromiso.