Las campañas publicitarias mediante las cuales distintos gobiernos quisieron convencer en el pasado a la ciudadanía sobre las bondades de la apertura económica volvieron a circular en estos días por las redes sociales.

No es para menos: con un discurso parecido al de la dictadura y al que se propagó en los años 90, el Gobierno intenta mostrar los beneficios de las políticas que desprotegen la industria nacional.

En este caso, sucedió con la eliminación de aranceles para la importación de productos informáticos: lo que el oficialismo presenta como una buena noticia porque "bajarán los precios" provocará en nuestro país una ola de miles de despidos, que hay comenzó con el reciente conflicto en la fábrica Banghó.

Lo mismo ocurre en otros rubros, como por ejemplo las industrias textil, automotriz, autopartista y muchas más.

Como improbable antídoto, se difundieron en las últimas horas en las redes sociales fragmentos de las campañas mediante las cuales otros gobiernos apuntaron a legitimar el discurso liberal. El primer spot es de los años 70, cuando el Ministerio de Economía estaba en manos de José Alfredo Martínez de Hoz. Su gestión generó una gran pérdida de puestos de trabajo, desmanteló gran parte de la industria nacional y no logró contener la inflación ni el endeudamiento externo.

Años después, en los 90 (década de la cual data la segunda campaña), la profundización de este proceso durante el mandato de Carlos Saúl Menem, con Domingo Cavallo en la cartera económica, dejó las condiciones que derivaron en el estallido de fines de 2001. En ese momento, el Presidente era Fernando de la Rúa, quien continuó las políticas de Ménem.