El pozo sin fondo de la recesión: La Serenísima cierra una planta
El pozo sin fondo de la recesión: La Serenísima cierra una planta

La Serenísima, una de las dos más más importantes de lácteos de la Argentina, está a punto de cerrar una de sus plantas, ubicada en la localidad de Rufino, provincia de Santa Fe.

La megaempresa de Mastellone Hermanos afirmó que la medida es consecuencia directa de la abrupta caída en la producción, que pasó de los 700 mil litros producidos cada día hasta los apenas 40 mil de la actualidad y trabajando apenas 3 días a la semana.

El cierre definitivo será el 31 de julio próximo. Al personal se le ofreció la posibilidad de traslado a otros establecimientos de la empresa, según comunicaron de forma oficial.

Según la firma, el año pasado el país produjó 9.500 millones de litros de leche, cifra menor a lo producido en 1998 (uno de los peores años de la economía en épocas de menemismo).

"Una conjunción de varios factores provocó una importante caída en la producción nacional, afectando el nivel de actividad de todo el sector en general y de nuestra empresa en particular. Como consecuencia de ello, la planta no está en condiciones de procesar la cantidad mínima de leche para ser sustentable operativamente", indicaron desde Mastellone.

También advirtieron sobre "la competencia con empresas que operan en la marginalidad, que impacta negativamente en el recibo de leche de la compañía y la advaersidad climática significativa, que redujo la cantidad de tambos remitentes".

Toda la empresa, con un plantel de 4.200 empleados, venía procesando 4,5 millones de litros diarios y ahora está en 3,5 millones.