La brecha salarial entre hombres y mujeres en la Argentina es del 27 por ciento. A esto hay que sumarle que las diferencias de ingresos se acrecientan cuando la mujer es madre y debe ocuparse de sus hijos. Pero además las mujeres tienen que afrontar mes a mes otro gasto fijo que tiene que ver con la tiranía biológica de la menstruación.

En el marco del #8M Paro Internacional de Mujeres, Economía femini(s)ta propone sumarse a la #MenstruAcción: una campaña que pone al descubierto los costos desiguales de ser mujer. "Los productos para la gestión menstrual son una necesidad básica. La falta de acceso a ellos aumenta las probabilidades de deserción escolar y ausentismo, infecciones y precarización económica. El vacío de políticas públicas hace que las personas que menstrúan sean más vulnerables", explican.

"Las personas que menstrúan van a gastar entre 700 y 1000 pesos durante 2017 en toallitas y tampones en Argentina, lo que equivale casi a una Asignación Universal por hijo. Mientras en la lista de Precios Cuidados hay 15 opciones distintas de shampoos y 13 de desodorantes, hay una sola opción de toallitas, en un empaque de 8 unidades (aunque los de mayor cantidad sean más convenientes) y es el único método de gestión menstrual que figura. Esto resulta en una mayor situación de vulnerabilidad para quienes no pueden comprar estos productos, que reducen sus opciones a destinar un gran porcentaje de sus ingresos o utilizar lo que tengan a mano", indican en su página web.

Por eso, #MenstruAcción propone la eliminación del IVA de los productos de gestión menstrual y su distribución gratuita a nivel estatal en escuelas, universidades, hospitales, cárceles, espacios comunitarios y personas en situación de calle.

Además, sugieren como alternativa a las toallitas y tampones que las mujeres opten por probar la copa menstrual, un dispositivo de silicona que se introduce en la vagina para juntar el flujo y que si bien tiene un valor mucho más alto, de aproximadamente 600 pesos, es reutilizable y puede durar hasta cinco años.

Y no sólo por una cuestión de conveniencia económica sino también de cuidado del medio ambiente, ya que para fabricar las toallitas y los tampones que necesitan las 10 millones de personas que menstrúan en Argentina, se utilizarán 10.140 toneladas de pasta fluff proveniente del desmonte de selva nativa.

Por último, la campaña llama a las mujeres a acercar donaciones de toallitas, tampones y otros productos a la marcha a Plaza de Mayo y acercarlas al escenario, para poder ayudar así a otras mujeres que lo necesiten.