Hay un bache en una calle de la ciudad de Santa Fe con alrededor de un año de antigüedad. Tal es el grado de dejadez que allí creció una planta de zapallos.

“Tenemos planta de tomate, había planta de albahaca, no sé qué más se le puede pedir”, dijo irónica una vecina que agregó: “Creo que fue la mano de Dios”.