El presidente Mauricio Macri le comentó esta tarde a los medios de Tandil que siempre le hace bien visitar la ciudad de la que es oriundo. Sin embargo, esta vez no se volverá a la Quinta de Olivos con el mejor de los recuerdos: al salir de la iglesia junto a su hija Antonia, un grupo de vecinos se acercó a hacerle unos cuantos reclamos.

En las pancartas, los vecinos pedían por la libertad de Milagro Sala y la apertura de la paritaria nacional docente. En síntesis: que se respete la ley.

Más allá de algunos insultos desubicados y poco respetuosos, varios vecinos le hicieron pedidos atendibles: "Macri pará la mano" y "Respetá la Constitución" fueron algunos de los hits.

Así recibieron los vecinos a Macri en Tandil