"Me quedo en CABA": Cambiemos pone todas las fichas a que Carrió sea candidata en la Ciudad
"Me quedo en CABA": Cambiemos pone todas las fichas a que Carrió sea candidata en la Ciudad

La frase la disparó Elisa Carrió durante el almuerzo de este domingo en la mesa televisiva de Mirtha Legrand. "María Eugenia no desea que yo sea senadora (en la Provincia). Me quedo en CABA", dijo e hizo estallar el termómetro de la cada día más convulsionada interna de Cambiemos.

Pero además de la sensación de Carrió en relación a la mandamás bonaerense, la situación del combo político que encabeza Mauricio Macri no está hoy por hoy tan fácil en la Capital Federal, donde Rodriguez Larreta gobierna casi sin oposición pero con un enemigo que regresa a la arena eleccionaria para hacerle sombra: Martín Lousteau.

El líder del ahora resucitado partido ECO quiere encabezar la principal lista legislativa en la Ciudad y, salvo la inefable Lililta, no parece haber dirigente de Cambiemos que sume demasiado como para asegurar la victoria en el principal bastión del macrismo.

El domingo fue central para el armado oficialista, sobre todo después de que el diario oficialista Clarín pusiera en tapa que sólo la ex ARI le sumaría los votos necesarios al PRO-UCR-Coalición Cívica  como para que Lousteau sea una página del pasado y el kirchnerismo no pueda aspirar a acercarse al podio.

Según los números que publicó el diario de Magnetto, Carrió como candidata de Cambiemos obtendría el 33,8 por ciento de los votos, seguida por el ex embajador en EE.UU con el 16,9 y tercero el FpV con el 15,1%.

Sin embargo, si en lugar de doña Elisa el postulante fuera (el cuasi desconocido para la gran mayoría) Diego Santilli, el porcentaje oficial se reduciría al 21,8, seguido por Lousteau con el 19,4 y el FpV con el 18,8%.

Esta semana es crucial para Macri, que quiere armar las valijas con la principal candidatura porteña ya pautada y poner su cabeza en la que será su reunión con Donald Trump el 27 de este mes.

Pero Carrió cuenta con un as en la manga y ya lo mostró en la mesa de Legrand: "Si avanza un proceso contra mi por la denuncia que menciona Página 12, no quiero tener fueros políticos. Si esto sigue así, no me candidateo", disparó en relación a una investigación reabierta sobre viajes de la diputada que no corresponderían con sus ingresos.

Es decir, Lilita le marcó la cancha a la Casa Rosada y sus jueces y fiscales al pedir que no se la investigue más si quieren que sea candidata.

No está fácil la disputa en la House of Cards local.