Le Pen usa el ataque de París para buscar votos y el Gobierno salió a cruzarla
Le Pen usa el ataque de París para buscar votos y el Gobierno salió a cruzarla

Tras el ataque de ayer en los Campos Elíseos, la candidata del Frente Nacional, Marine Le Pen, extremó su discurso este viernes en una batalla dialéctica con el Gobierno de François Hollande en un intento de sacar rédito para la campaña electoral: “No podemos permitirnos perder esta guerra”.

“En los últimos diez años, los gobiernos de izquierdas y de derechas han hecho todo lo posible para que la perdamos. Necesitamos una presidencia que actué y nos proteja”, dijo.

Le Pen cree que el atentado confirma sus advertencias sobre el peligro terrorismo y lo que ella llama el “laxitud y la ingenuidad” de las autoridades.

Planteó un cambio de rumbo que contempla recuperar la soberanía ante la UE, cerrar las fronteras a inmigrantes legales e ilegales, clausurar mezquitas y prohibir grupos islamistas.

"Marine Le Pen se atreve a pedir nuevas regulaciones restrictivas en materia de inmigración, de asilo y de acceso a la ciudadanía", comentó después el primer ministro, el socialista Cazeneuve.

"La candidata del Frente Nacional intenta, como después de cada drama, aprovechar a instrumentalizar para dividir, intenta explotar, sin vergüenza, el miedo y la emoción con fines exclusivamente políticos. Nada, ningún elemento de la investigación, ninguna información permite vincular de ninguna manera la inmigración, el asilo, con lo que ocurrió [el jueves] en París", agregó.

EL ATACANTE TENIA ANTECENDENTES

El francés muerto anoche tras asesinar a un policía en París en un ataque reivindicado por el Estado Islámico (EI) fue condenado a prisión en 2005 por disparar contra dos agentes y detenido en febrero por amenazas contra las fuerzas del orden, pero fue puesto en libertad por falta de pruebas, informaron hoy medios locales.

La radio France Info y otros medios franceses filtraron también hoy su nombre, Karim Cheurfi, pese a que los investigadores no han querido aún hacerlo público y se han limitado a decir que era un francés de 39 años, mientras realizan pesquisas en torno a su persona y a su entorno inmediato.

Hace solo unos meses la sección antiterrorista de la Fiscalía de París abrió una investigación preliminar contra él por amenazas a la policía, pero no por islamismo radical, sino por la sospecha de que pudiera volver a actuar contra uniformados, señaló France Info.

El hombre fue incluso detenido en febrero e interrogado en Meaux, a las afueras de París, pero tuvo que ser liberado por falta de pruebas concretas, agregó la radio.