El presidente Maucirio Macri lanzó con bombos, platillos y hasta una referencia explícita a Juan Domingo Perón ("cada argentino tiene que producir al menos lo mismo que consume") el denominado "Plan empalme", que consiste en que las empresas incorporen al salario que pagan a sus trabajadores lo que estos estuvieran cobrando como plan social.

Macri y Venegas en el acto oficial del 1 de mayo
Macri y Venegas en el acto oficial del 1 de mayo

"Pensamos junto a Momo (Venegas, que le organizó el acto y lo llenó de gente) en algo que llamamos el empalme", dijo el mandatario y apuntó que el plan servirá para que "todos aquellos que tengan esos planes puedan entrar a trabajar sin perder el plan".

"Que las empresas que lo tomen lo incorporen como parte del salario, y así los puedan tomar", agregó como forma de describir el proyecto. Además, aseveró que los planes sociales debían considerarse como "una mano que el estado dio, como una transición hasta conseguir empleo".

"Aquel que recibió un plan trabajar, lo pensó por un tiempo hasta que consiga un trabajo, pero esto se extendió", describió sobre el plan que presentó en un efusivo acto en el estadio cerrado de Ferro junto al ministro de Trabajo, Jorge Triaca, el jefe de gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta y el ministro de Ambiente, Sergio Bergman, entre otros miembros adherentes del oficialismo.

Sin embargo, lo que omitió decir Macri es que ese plan ya existe desde el año 2010 y se llama "Programa de Inserción Laboral".

El objetivo de ese plan en marcha (al menos hasta diciembre de 2015) es promover "la inserción de trabajadores desocupados en empleos de calidad". Así es que la iniciativa prevé que "los empleadores pueden incorporar empleados y descontar del salario la ayuda económica (...) abonando la diferencia según la normativa aplicable".

El plan original
El plan original