foto: Raíz - Comunicación desde Abajo
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El Museo de la Memoria de la ciudad de Rosario fue escenario de un nuevo atropello policial y en este caso la situación fue bizarra por partida doblo. Un grupo de uniformados irrumpió en medio de nada menos que un debate sobre violencia institucional.

Cuatro policías irrumpieron sin orden judicial alguna, según informó el portal Rosarioplus.com, luego de una presunta denuncia de vecinos que habrían dicho que vieron gente portando armas de fuego.

Sin embargo, las armas que los oficiales dijeron estar buscando eran simplemente revólveres de juguete que la Multisectorial que pide justicia por el crimen de Herrera suele utilizar para representar el crimen que hace más de dos años ejecutaron agentes de las PAT y el Comando.

Razzia policial

La situación se resumió en que los actores y familiares del joven asesinado Jonathan Herrera actuaron con armas de juguete en el balcón del Museo mientras dentro del edificio se realizaban otras actividades. En ese preciso momento fue que “supuestamente un vecino vio armas e hizo la denuncia”, contó Julieta, hermana de Jonathan a Rosarioplus.com.

“Mis hermanos y unos primos se quedaron después de la intervención jugando en el balcón y en un momento se encontraron con cuatro policías que saltaron el tapial y los agarraron. Los empujaron y revisaron, agarrándolos de mala manera”, relató Julieta.

Ante el hecho, todas las personas que se encontraban en el interior del Museo (entre ellos su directora, abogados y docentes) intervinieron de manera directa para saber qué pasaba. Entre todos lograron calmar a los policías que buscaban armas y no se encontraron con más que juguetes.