El Ministerio de Trabajo dictó esta mañana la conciliación obligatoria ante el conflicto de los choferes de micros de larga distancia, y de esta manera se levantó el paro de 48 horas que la Unión Tranviarios Automotor (UTA) tenía programado llevar a cabo este fin de semana.

Según fuentes del gremio, la conciliación se dictó por un plazo de 15 días.

Los choferes reclamaban un aumento salarial del 21%, pero los empresarios del autotransporte, volviendo a hacer recaer la responsabilidad en los trabajadores y cortando el hilo por la parte más delgada, aseguraron que las compañías del sector "se están cayendo a pedazos".

El secretario general de la UTA, Roberto Fernández, se quejó por la falta de un acuerdo en paritarias y aseguró que el gremio no tolerará despidos, más allá de haber reconocido una baja en los ingresos de los empresarios.

"Estábamos en plena negociación paritaria y nos encontramos con que traen una reestructuración del transporte en general, y en eso estamos incluidos nosotros con un 20% de despidos", manifestó Fernández.