Desde hace varios años, un comprometido grupo de vecinos viene bregando por la recuperación del Cine Teatro Urquiza, institución cultural emblemática del barrio de Parque Patricios. 

 

Fundado en la década de 1920y emplazado sobre la Avenida Caseros al 2800, desde sus comienzos albergó espectáculos de jerarquía. Desde Carlos Gardel, muchos artistas populares actuaron en sus salas. Durante décadas, fue centro de encuentros y el cine era la cita obligada en las salidas de fin de semana. 
 
Distintos avatares llevaron al cierre del Cine Teatro, pero la acción de los vecinos, que sienten la necesidad de defender su historia y enriquecer la vida en común, mantiene la esperanza de su reapertura. 
 
Esta lucha está viva gracias a muchas personas que trabajan con creatividad, realizando festivales musicales, representaciones teatrales o exposiciones que buscan difundir esta noble causa y repercuten a través de los medios y las redes sociales. 
 
Distintos tratados internacionales, leyes nacionales y locales resguardan el patrimonio histórico, arquitectónico y cultural. Además, hay normas específicas que protegen la actividad teatral. Por ejemplo, la ley 14.800 señala que en el caso de demolición de salas teatrales, existe la obligación de construir en el nuevo edificio una sala de características semejantes.
 
El Ministerio Público de la Defensa de la Ciudad de Buenos Aires  acompaña este reclamo en el ámbito judicial. Desde nuestra institución, pensamos que la defensa de los derechos culturales es esencial para profundizar la vida democrática en la Ciudad. La última palabra la tendrá el Tribunal Superior de Justicia, y sería deseable que oyera el reclamo de los vecinos del barrio.
 
En la Legislatura porteña hay diversos proyectos para proteger y recuperar el lugar, pero su tratamiento se demora. 
 
Lamentablemente, hasta ahora las autoridades delas áreas competentes no han sabido dar una respuesta adecuada. Se necesita un diálogo constructivo, para alcanzar una propuesta superadora que, respetando todos los derechos involucrados, recupere un espacio vital para la cultura. Ello exige una intervención comprometida del Gobierno de la Ciudad. 
 
Todavía se está a tiempo de encontrar una solución, y de esta manera honrar la Constitución porteña, que obliga a preservar, recuperar y difundir la memoria y la historia de la Ciudad y sus barrios. 
Ramiro Dos Santos Freire
 
Defensor Oficial de Primera Instancia ante el Fuero Contencioso Administrativo y Tributario de la Ciudad de Buenos Aires