Es sin lugar a dudas la dirigente de izquierda con más presencia en el espacio político y mediático de los últimos años en la Argentina. Myriam Bregman, además de haber sido abogada de Jorge Julio López y de haber llevado adelante múltiples causas por derechos humanos y conflictos sociales, es primera precandidata a diputada porteña por el Frente de Izquierda de los Trabajadores.

En el despacho que el FIT tiene en el anexo del Congreso de la nación, "La rusa" recibió a Infonews y apuntó al hueso de las medidas de Gobierno ("el ajuste recién empieza") y desactivó las críticas por llamado del Frente al voto en blanco en el balotaje de las presidenciales de 2015.

Infonews: ¿Qué tenés para decirles a los que le plantan a la izquierda el mote de "funcional a la derecha" por no haber apoyado a Scioli frente a Macri?

Myriam Bregman: —El kirchnerismo tiene ese juego de que el que no está con él está con la derecha. Después de que estuvieron con (César) Milani (ex Jefe del Ejército durante el gobierno de Cristina y condenado en una causa por delitos de lesa humanidad) que expliquen ellos por qué están con la derecha. Si hay algo de lo que no me tengo que defender es de que haya sido funcional a la derecha sino todo lo contrario. Siempre fui funcional a construir una izquierda seria y coherente. También nos han dicho funcionales al kirchnerismo por acompañar la expropiación del Hotel Bauen. Nos hicieron una campañla muy grande, lo que demuestra que la izquierda empieza a tener peso. Ahora dicen ´la izquierda votó en blanco y ganó Macri, entonces la izquierda es responsable de que Macri esté en el Gobierno´. Se instalan esas campañas pero poco tienen que ver con la realidad, más aún si después de doce años de gobierno tenés que decir que ganabas o perdías por la izquierda. Es gracioso. 

En ese punto Bregman se mueve como pez en el agua. Cada día más acostumbrada al debate cuerpo a cuerpo a través de intensas giras por programas de debate y entrevista política, la referente del FIT apunta a la pelea conceptual que explotó tras el triunfo de Macri. El tan comentado "son lo mismo".

En una movilización por la aparición de Jorge Julio López
En una movilización por la aparición de Jorge Julio López

"El año pasado denunciamos que le macrismo no tenía mayoría en el Congreso pero sacó todas las leyes que quiso porque sectores de la oposición se las votaron. Ahora lo dice todo el mundo, pero en ese momento decir que el Frente para la Victoria le daba el apoyo en el Senado, uy, era terrible, ´funcional a la derecha me decían en Twitter´, pero hoy lo dice hasta Cristina Kirchner".

I: —¿Qué balance hacés de la polémica por el "son lo mismo"? 

MB: —La realidad me dio la razón. ¿Dónde estuvieron este año y medio? Scioli reapareció por sus escándalos personales, Randazzo porque recuperó la voz. ¿Dónde estuvieron los que nos dijeron que eran alternativa? Hubo un año y medio brutal en Argentina. Pasaron los tarifazos, marchamos, nos movilizamos. ¿Dónde estuvo Scioli además de hablar de sus mujeres? Nosotros no apoyamos al mal menor. La Alianza también se votó como mal menor, nadie votó a De la Rúa porque viniera a revolucionar la Argentina, sino como mal menor al menemismo. Nosotros apuntamos a construir algo grande.

I: —¿Considerás que el gobierno de Scioli hubiera sido como el de Macri?

MB: —De lo que sí estoy segura es de lo que dijo Scioli: que su gabinete iba a estar conformado por Alejandro Granados (que rompió con el kirchnerismo un día después de la asunción de Macri), Ricardo Casal, a quien Horacio Verbitsky le dedicó editoriales explicando el carácter mafioso de su actuación, y por Sergio Berni, que venía de reprimir todos los días en la Panamericana. Evidentemente Scioli no se preparaba para un gobierno nacional y popular. Por algo Cristina lo puso quinto en la lista. Si Scioli hubiese sido el gran candidato y venía a hacer un gobierno progresista y el problema hubiese sido el electorado que no lo entendió, no iba quinto en la lista.

Y "La rusa" va más allá.

"Creo que hay un reconocimiento de lo que es Daniel Scioli, gobernador en los años posteriores a la desaparición de Jorge Julio López... Montones de temas de derechos humanos para demostrarte que Scioli no venía a hacer un proyecto nacional y popular y a combatir la pobreza en el país, porque no fue así como trató a la provincia de Buenos Aires. El gabinete que armó era de guerra. Además, Scioli dijo en el conflicto docente que Vidal tenía que cerrar la paritaria por decreto. Repito, el quinto en la lista", disparó.

I: —El Frente de Izquierda tuvo un proceso de discusión interna que fue intenso. ¿Cómo están parados hoy para las PASO?

MB: —Siempre hay un proceso de discusión, nunca evitamos el debate interno. Somos fuerzas diferentes que integramos un frente y venimos de tradiciones políticas distintas. Lo significativo no es solo que el FIT se mantiene unido desde 2011 sino que en los principales temas y votaciones hemos estado en un 99 por ciento de acuerdo. Discutimos si íbamos a las PASO y finalmente armamos una lista uinitaria que nos permitió salir a hacer campaña. 

I: —Hay una idea instalada y potenciada por los partidos grandes de que la izquierda no se sabe poner de acuerdo. El FIT rompió ese imaginario…

MB: —Qué bueno que lo digas vos...

I: …Pero sigue habiendo otros partidos, como el de Luis Zamora o el frente del MST, que se bautizó como Izquierda al Frente, un nombre similar al de ustedes, curiosamente…

MB: —Sí, nos copiaron.

I: —…¿Podrá salir la izquierda, entonces, de esa idea difundida sobre que “si quiero votarlos hay tres boletas distintas”? 

MB: —Las clases dominantes de este país repiten mucho esa idea. Si vos mirás a la derecha, si ves al peronismo, van como mínimo tres listas. La izquierda no va en tres listas. Es una idea que se instala para desprestigiar a la izquierda, para que no llegue a un alcance más masivo. Son campañas de difamación. El FIT viene a desmentir eso, pero una cosa es la unidad y otra cosa es el rejunte.
Pino Solanas ha intentado muchas veces grandes acuerdos electorales en pos de la unidad... Entonces me parece que una construcción puede ser más lenta pero más segura y sobre paso firme. 

En una reciente marcha de Ni Una Menos
En una reciente marcha de Ni Una Menos

I: — ¿Hubo acercamientos con Luis Zamora (de Autodeterminación y LibertadI y Alejandro Bodart (MST) para estas PASO?

MB: — En Atlanta hicimos un acto en noviembre y dijimos que propusimos a Zamora y Nuevo MAS que se integraran al Frente. No veíamos por qué teníamos que ir separados si en los puntos centrales de los debates decimos lo mismo. En el caso de Zamora nunca nos respondió o respondió con críticas que repiten las críticas de los sectores dominantes: que la izquierda se peleó, que la izquierda se divide. 

I: — ¿Qué creés pasó con Zamora, que se encerró tanto en su figura?

MB: —Es duro porque, más allá de que lo aprecie, viene dividiendo los votos de la izquierda en la Ciudad y viene impidiendo que en los últimos años se haya podido elegir un diputado nacional de izquierda por la Ciudad, cuando en otros lugares sí se pudo conseguir. Sería bueno que hagamos un debate en serio sobre por qué se dividen los votos en la Ciudad.

I: —¿Qué lugar juega en este tablero el MST?

MB: —En el caso del MAS (parte de ese frente), también, es una pequeña organización pero no quita que le hiciéramos la misma propuesta. Les propusimos que se integraran y ellos eligieron ir con el MST, que nunca se criticó por haber apoyado el lock out patronal de la Sociedad Rural. A mi no me pueden pedir que yo sea de izquierda y además vaya con un partido que mañana puede volver a reivindicar que estuvo con la Sociedad Rural o Luis Juez. Intentó distintos caminos, por derecha, por centro izquierda y cuando no le quedó otra, volvió a la izquierda. Entonces tenemos diferencias profundas. La izquierda dejó de ir dividida desde que se formó el FIT.

I: —¿Qué sentís al ver que el otro frente del sector se bautiza Izquierda al Frente, casi clonado del Frente de Izquierda?

MB: —A mi me causa un poco de gracia que se quiera ir con un frente y se le ponga el nombre del otro, en lugar del Frente de Izquierda, Izquierda al Frente. Es obvio que te querés copiar. Se copian las campañas, se copia la gráfica... Los dirigentes nos podemos reir, el problema es que el electorado se puede confundir. 

I: —¿Qué perspectivas tenés para la elección legislativa en la Ciudad?

MB: —Hacer una izquierda más fuerte con los compañeros que ya están trabajando en eso: Marcelo Ramal, del Partido Obrero, y Patricio Del Corro, compañero del PTS. Lo que ocurre en la Ciudad es paradigmático, porque ahora nos sorprendemos porque le votaron todo. Si mirás la Legislatura de la Ciudad… le votaron todo. Leía una entrevista a la segunda de la lista de (Mariano) Recalde, María Rosa Muiños. Porque ella rompió el bloque del FpV en la Legislatura y armó un bloque ella sola. Le votó a Macri las principales leyes. Es una especie de Pichetto de la Legislatura. Cuando le preguntan cómo van a actuar dice que es muy bueno que haya diversos bloques. Está anunciando que Unidad Porteña es un engaño. Macri Gobernó la ciudad sin sobresaltos pese a no tener mayoría en la Legislatura, fue con los votos de la oposición. Se maneja así porque cuenta con la oposición. Hay que ver eso porque después se traslada al Congreso.

I: —¿Cómo avisorás estos dos años que le quedan a Macri en Casa Rosada?

MB: —-La clase dominante está haciendo lo que los marxistas llamamos “recuento globular de fuerzas”: están mirando cómo queda el panorama político. Si al macrismo le va bien en octubre va a avanzar en un ajuste; quieren salir fortalecidos para avanzar con un programa de ajuste que recién empieza. Quieren un peronismo que juegue en las elecciones a opositor pero cuando se sientan en las bancas les voten todo. Por eso hay que mirar no solo al primero en la lista. Además, están mirando a la izquierda. Lo que la izquierda creció en estos años está siendo mirado por las clases dominantes. Unos nos acusan de hacerle el juego a la derecha, los otros nos acusan de kirchneristas. Se ve que empezamos a tener fuerza.

I: —Hoy por hoy sos la dirigente de izquierda más invitada a programas de radio y televisión ¿Te sentís cómoda en este rol quizá inesperado de figura de la izquierda en los medios?

MB: —Me gusta mucho transmitir lo que pensamos a muchos, a millones, a los que pueda. Que las ideas no queden entre cuatro paredes donde estamos de acuerdo todos. Hay que romper esa lógica, por eso hicimos (el portal web de noticias) La izquierda diario. Si no disputás la cabeza de miles y miles… La izquierda merece tener esa posibilidad. Si mirás por presencia en lucha, por presencia política, deberíamos tener bastante más espacio. Cuando tenés la posibilidad de llegar con tus ideas a millones, de disputar la conciencia política de millones... no hacerlo es estar a media máquina. Y eso no es para mi.

La batalla capital

I: —¿Un primer proyecto cuando llegues a la Legislatura?

MB: —Hay un 9 por ciento de desocupación en la Ciudad. Hay que volver a discutir la emergencia laboral, ese es el primer proyecto. Los 600 despidos en PepsiCo son gravísimos y también lo que viene. También, por supuesto, la agenda de género y derechos humanos. 

I: —¿Qué es lo peor del PRO en la Ciudad?

MB: —La existencia de trabajo esclavo, los talleres clandestinos. Y el Ministerio de Trabajo tampoco hizo nada nunca. Que los niños mueran calcinados en esos talleres clandestinos… no le encuentro calificativo. Yo fui abogada de la textil Elemento, los conozco de cuando se prendió fuego una trabajadora. Eso pasa en Buenos Aires, no pasa en otro país. Es la ciudad de la marcha mundial más grande del Ni Una Menos y Larreta le baja el presupuesto para la mujer y no pasa nada.