Los organismos regionales e internacionales siguen dando dolores de cabeza al gobiernador de Jujuy, Gerardo Morales. Jaqueado por sus resoluciones, que le exigen liberar a la dirigente social Milagro Sala, el mandatario provincial pronunció hoy un agresivo discurso contra ellos, especialmente contra la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).

Rodeado por un grupo de partidarios, Morales aseguró que la CIDH es un "organismo que está desprestigiando el sistema interamericano". 

"Se han terminado convirtiendo en una facción de burócratas que vive en Washington", acusó quien encabeza desde fines de 2015 el régimen que ha restringido las libertades y derechos individuales en la provincia norteña.

"Habrá que rediscutir hacia dónde van estos organismos que se han convertido en una facción política", planteó, sugiriendo que no es él quien tiene que cambiar, sino el resto de la región.

Refiriéndose puntualmente al caso de Milagro Sala, afirmó: "La resolución es más una proclama política que algo que tenga que ver con verdaderos derechos".